El espacio equiprobable de las zapatillas rojas.

Comprar zapatillas es un lío tremendo, parte de esta gran aventura a la que llamamos vida. Sin ánimo de caminar y con un poco de dinero en el bolsillo (regalo de mi hermana ^_^ ! ) salí en busca de los terroristas, al estilo Bauer.

Decidí darme sólo una hora. Ningún minuto más… sin oportunidad de ceder.

Aquí no hay banda! Pero tampoco hay margen para el error!

Los tragos amargos hay que tomárselos rápidos (como lo hacía con el asqueroso remedio para la tos), así que mientras más rápido comprara las zapatillas mejor.

Caminé por un montón de tiendas en el centro. Ninguna parecía tener mi talla o alguna zapatilla decente (i.e. alguna que no fuera blanca).

Decidí hacer lo que toda persona de dos dedos de frente hace cuando no consigue lo que quiere: tiré una moneda. Si salía cara iba hacia el sur. Si salía sello hacia el norte. Si no salía ninguna de esas dos la tiraba de nuevo (pero decidiendo entre oeste y poniente).

Salió cara.

Igual que la zapatilla.

Llegué a una tiendita "x".. donde había un vendedor "y" y un comprador "z".

El comprador (hombre joven, universitario o algo asi, polera verde y sonrisa entusiasta) se probaba encantado unas zapatillas hhorribbles. Eran rojas con rayitas naranjas. Yo creo que ni los tachuelas salen a la calle con eso.

El vendedor "y" me mira y me dice:

– Señor.. ¿En qué puedo ayudarle?

– Ahm… mire… ando buscando unas zapatillas.

– Oh! Justamente tenemos estas en oferta – dijo mientras señalaba las que se estaba probando el comprador "z".

– Na… esas son de cabro chico. Yo quiero una como esas! – dije apuntando unas bellas zapatillas azules rebook que estaban por ahí.

Para que les cuento la cara que puso el comprador. Miró dos veces las zapatillas que estaba comprando y las devolvió. Se fue sin comprar nada.

Le hice un favor

Lo salvé de la humillación pública.

Debió haberme agradecido… no todos los días un desconocido salva tu reputación de persona cuerda.

Pero bueno… la gente en chile es demasiado ingrata.

Pagué las zapatillas (previa mueca de espanto al ver el precio) y me fui.

Y ahora… el momento crucial. El momento en que te pones tus zapatillas nuevas y obtienes super poderes (como los comerciales de adidas).

snif…

(ponga su musiquita de decepción favorita)

No tengo cara de Ronaldinho. Tampoco hago las piruetas de Lio Messi.

No corro más rápido que un Ferrari… ni tampoco tengo la garra de Thierry Henry.

Pero tiro los penales como Riquelme!

PD: Gracias hermana por las zapatillas!

Yo mismo explicado o no.

Me siento culpable.

Ayer estaba pensando que muchas cosas en esta vida eran incomprensibles para mí, sin embargo hoy son de lo más natural de mundo. Cosas que se escapaban a mi entendimiento ahora son el pan (con queso) de cada día.

Antes podía pasar por la Estación Central tranquilo, pero ahora cada vez que estoy ahí la contemplo por lo menos un minuto. Por Dios! Que maravillosos pilares tiene esa estructura!

A lo mejor me estoy volviendo loco.

Ayer pasé 5 minutos observando un tubo fluorescente, pensando en electrones, campos magnéticos y mu sub cero. La rejilla de Faraday (tapa del microondas) que tengo escondida en mi cocina también es un objeto de deleite para mi.

Y los vectores! 2 años derivando vectores y recién ahora entiendo que se derivan componente a componente!

Para que decir de la máquina hormigonera que en estos momentos se encuentra en el terminal de buses.

Ayer me dediqué a entender su funcionamiento. Me parecía extraño que esa máquina estuviera tanto tiempo dentro de una construcción. Decidí rodear la obra mientras la observaba.

Fue en ese entonces cuando la ví. Frente a mis ojos, a no más de dos metros, se encontraba una de las tantas compañeras pintoras que alguna vez tuve.

Para nadie es un misterio que hace años (y por un largo tiempo) estuve estudiando pintura. En la mañanita asistía al liceo (común y corriente) y algunas tardes iba a la academia de arte. Teníamos libreta de notas, libro de clases ,reunión de apoderados… todo! Era como un colegio, pero en vez de nombrar a los cursos por primero medio, segundo medio… se llamaban Dibujo y Pintura, Flauta, Guitarra, Danza clásica, Teoría y solfeo, etc.

Fue una gran época… mi vida giraba entorno al óleo que me esperaba pacientemente en el taller. Mi futuro era ser pintor y vivir en París (Montparnasse o algo así..) Nunca me imaginé como injeniero, menos estructural. Vivía pensando en el pincel, las acuarelas y el papel murillo.

Y era ella. La más seca de todas. La niña que con la primera pincelada ya comenzaba a esbozar una gran obra. Era de ese tipo de pintura que asombraba. Si pasabas por frente de su cuadro te daban ganas de pasar de nuevo.

Me detuve en seco. Ella me miró… yo también.

Estuve a punto de abrir la boca para saludarla.

Pero no lo hice.

Yaaaa, sé que muchos me van a recriminar esto. Mal educado, mal nacido, desconsiderado.

No-la-saludé.

Pase por el lado y me fui.

Como si no la hubiera visto.

No tenía ninguna gana de recordar.

"Hola Seba! Cómo has estado? Pucha que ha pasado el tiempo!

¿Sigues viéndote con algún compañero? Con la profe?

Te acuerdas cuando éramos felices pintando murales?

Recuerdas el olor a témpera en los dedos?

Recuerdas que tu vida era otra?

Y el óleo?

Te acuerdas de él?

Pucha seba como ha pasado el tiempo.

Yo quería ser pintora… pero bueno.. tu cachai. Hay que ser valiente en Chile para serlo.

Ahora estudio BioTec… en la PUC. Igual es entrete.

A lo mejor cuando termine de estudiar me pongo a pintar. Como hobbie digo.

Y si gano plata viajaré a París. A Montparnasse quizás.

Y tú?

Qué onda?

Me imagino que seguiste pintando. Siempre pensé que le pegabas de verdad a esta cosa.

No?

Injeni qué?!?!?!

A ya sorry… no tenía idea que te gustaban las matemáticas.

Igual bakán me imagino.

Super.

Jeje".

Por eso es mejor pasar de largo.

Espero se me comprenda.

Si no… espero se me perdone.

50 veces ya!

Suena increible pero es cierto.

50.

Cincuenta entradas en mi blog!

¿Quién lo diría?

Osea… cincuenta es mucho!

Cincuenta son como la cantidad de estrellitas en la bandera de EEUU o el número de piedrecitas en un rosario.

También es el número más pequeño que se puede expresar como la suma de dos cuadrados de dos formas distintas.

 ( 50 = 1^2 + 7^2 = 5^2 + 5^2 )

Y es el número atómico del mítico Estaño.

Un número mágico… una palabra que lo dice todo.

Antiguamente conocido como L, modernamente llamado 110010. Sin importar como lo nombremos… nadie puede negar que tener 50 posts en un blog es algo super importante. Lleno de mérito y gloria.

Bueno…

Tampoco es gran cosa.

Pero para mí es un gran logro.

Nunca pensé que llegara este día.

Jamás me imaginé que alguien leyera mi blog.

Ni menos que comentaran!

Es por eso que, en vez de hacer un recuento de mis mejores posts o seleccionar las frases para el bronce que he escrito, lo único que haré es agradecer a todos los que alguna vez han participado en esto.

Gracias a ustedes sigo escribiendo!

Los invito a seguir leyendo… este blog no morirá mientras alguien tenga ganas de leerlo. Se los prometo.

Jajaja

Ya parezco profeta… pero es la verdad.

(Mientras existan dos o más reunidos en mi nomb… XD)

Soy como lector-dependiente… sin lectores no podría escribir!

Ríe y el mundo reirá contigo.

Llora y llorarás solo.

Aunque sea peor que una bestia.

¿Acaso no tengo derecho a vivir?

– Oh Dae Su
   (OldBoy)

PD: Saludos a mi calculadora!

El loko terrible buena onda!

Hace unas semanas que he querido comentar algo en el blog, pero no me he atrevido.

Hoy siento que es el día… siento que estoy lo suficientemente preparado para contarlo.

Resulta que la materia tiene un comportamiento dual.

A veces es corpúsculo o a veces es onda.

A veces se comporta como una simple pelota de ping pong rebotando contra las paredes y otras veces se comporta como una onda de radio.

Y cuando digo "materia" me refiero a todo. Me refiero a cosas tan tangibles como tú, yo, la Torre Entel o incluso la pantalla de tu computador.

Se demostró hace unos años…. experimentalmente. Un sujeto llamado Young fue el culpable. Pero no ha sido el único, por lo menos hay 50 experimentos que evidencian lo mismo. Evidencian esta increible realidad.

¿No les da miedo?

¿No sienten que su vida ha tomado un nuevo rumbo?

Vamos!

Open your eyes!!!

Según esto… yo mismo podría tirarme contra una pared y traspasarla. Sería poco probable, pero la probabilidad existe (y es distinta de cero)

Porque las ondas tienen movimientos mucho más caprichosos de los que nos imaginamos. Siendo onda podría estar en dos lugares a la vez… podría incluso tocar a alguno de ustedes y destruirlo, por una simple interferencia de ondas.

T_T

Maldito conjunto de ondas en interferencia llamado hombre!

Mírate!

No eres más que la ecuación de onda aplicada a un pedazo de la realidad!

Esto parece de la dimensión desconocida, pero es la verdad. Lo más enigmático es que estas ondas de las cuales estamos todos compuestos deben nacer en algún lado. Claro… somos ondas… ¿Pero de donde vienen?

Sé que no puedo demostrar la existencia de Dios… pero de todos modos creo que alguien es el culpable de la creación de estas ondas. Dios es la persona que cada cierto tiempo (y continuamente) perturba ciertas zonas del universos para generar ondas. Tal y cual como nosotros golpeamos el agua de una piscina para formar olas o estiramos un elástico para luego golpearlo y crear sonido o movimiento (como las cuerdas de una guitarra) . Dios hace eso.. pero en inmensas proporciones y por toda la eternidad.

Viéndolo así, Dios debe tener el trabajo más aburrido y monótono del mundo.

PD: Esto de estudiar física me está volviendo loco.

Todo este mundo regido por una ecuación (la de Schrödinger) que ni siquiera entiendo!

PPD: Piso abierto para comentarios.

El Maestro de SF

Son las 1:30 PM y sólo me queda esperar. Observo a la gran masa de futuros injenieros mientras saboreo mi exquisito sandwich vegetariano (lechuga, tomate, palta, choclo y algo más). Hoy, desafiando a lo establecido, he decidido almorzar en la cafeta, frente a la máquina de Street Fighter.

Corren los rumores de que hoy es el día D, el gran duelo esperado por todos se llevará acabo antes que el sol se ponga.

No he sido el único, mucha gente se ha aglomerado en la cafetería y sonríe nerviosa. Algunos intentan romper el hielo hablando sobre las integrales o funciones que se les han aparecido en el día.

Beauchef entero se prepara para el acontecimiento del siglo: Alfonso Astorga y Andrés Abujadum se enfrentarán en el más grande desafío jamás visto. Una pelea de Street Fighter que lo decidirá todo. Para ellos es más que un juego, son sus filosofías de vida puestas a prueba.

Alfonso es un jugador experimentado y lleno de técnica. Décadas de entrenamiento y extensas horas de teoría lo convierten en un jugador sólido y, por sobre todo, demasiado prolijo. Él representa a la Old-School, el espíritu que tan famoso ha hecho a Street Fighter. Su ideal es la perfección su estilo no da cabida a errores. Un maestro… uno de los pocos que van quedando.

Andrés, en cambio, es el más claro representante de lo que se ha llamado la New Age, un grupo de nuevos jugadores que, dejando un poco de lado la técnica, centran su juego en la garra, la improvisación y la suerte. No tienen ideas preconcebidas, sólo juegan. Crean la estrategia sobre la marcha y confían en que un jugador apasionado puede vencer a cualquiera.

Dan las 1:35 y ambos personajes hacen su entrada triunfal. En medio de vítores hacen el saludo de rigor, meten sus 100 pesos en la máquina y comienzan a luchar.

El silencio lo invade todo. Por unos momentos las integrales dejan de ser tan interesantes y el Street Fighter se convierte en el centro de Beauchef. Dos mundos chocan y juran detruirse mutuamente.

En un principio Alfonso logra aventajarse y dominar la partida. Sin embargo Andrés nunca dio la pelea por pérdida. Poco a poco la estrategia de Astorga va cediendo terreno ante la fuerza de Abujadum. La gente grita y se emociona mientras aplauden cada buena jugada.

Llega el último round y la pelea está equiparada. Ambos jugadores han mostrado sus armas y están absolutamente concentrados en ganar.

Días después Alfonso me comentaría:

“Dicen que la probabilidad de que un montón de chimpancés sentados frente a cien máquinas de escribir logren reproducir una obra completa de Shakespeare (luego de un par de meses tecleando sin sentido) es muy alta. Algo así pasó aquel día”

Mientras que Andrés diría con orgullo:

“He demostrado que para ser un buen jugador no es necesario haber practicado años… basta con sentir que cada peleas es como si fuera la última”.

Astorga perdió.

Yo y decenas de beauchefianos fuimos testigos de la caída del último de los maestros, el último vestigio de un pasado olvidado.

Siempre es así.

La nueva generación se abalanza sobre las tradiciones y lo destruye todo. Siglos de minuciosa enseñanza se destrozan para siempre. Porque el mundo sigue su curso y, algún día, todos nos veremos aplastados por él.

Hoy le tocó a Alfonso, mañana será Andrés y pasado cualquiera de nosotros. El curso natural de las cosas es algo tan inevitable que incluso da miedo.

Pensar que, en algún momento, todo lo que queremos se nos arrebatará, todo lo logrado se convertirá en fracaso y todo lo que alguna vez fue, nunca lo será.

Me levanto desesperanzado hacia la salida. Me hubiera gustado haber fotografiado a Alfonso en el momento justo antes que perdiera. Hubiera sido un recuerdo imborrable de su mejor época, el último segundo de vida en que fue un ganador.

Sólo espero que, antes que lo perdamos todo, alguien sea capaz de tomarnos esa foto y guardarla para siempre.

Memento mori.

Memento mori too.

PD: Un muy muy muy muy muy humilde homenaje a Kawabata.

PPD: Cualquier semejanza con personas vivas o muertas es sólo coincidencia.