El de la camiseta del Chelsea

pedrito

Ése que ven ahí arriba en la foto no es otro que Pedrito. ¿Pedrito? Sí! ese inocentón niño con la mirada fija en el suelo, vistiendo su camiseta regalona (la azul del Chelsea), junto a su reducido grupo de amigotes.

¿No lo reconocen?

Vale, es cierto que han pasado sus años y que ya no es tan rubio, no es tan bajo y ya ni piensa en ponerse una camiseta de futbol (menos la del Chelsea), pero la verdad es que ése es Pedrito.

¿Quién lo diría?

Pedrito de seguro que no. Ustedes lo conocen, Pedrito no es de muchas palabras. De vez en cuando intenta dárselas de intelectualoide y ponerse a la altura de las circunstancias (en especial cuando Ana empieza con su estúpida manía  de comentar películas noruegas que nadie ha visto), pero todos sabemos que Pedrito no es capaz de hilar dos frases sin morderse la lengua. Pobre chico, es como si el contacto social le anestesiara la voz y le fuera imposible decir más que “mmm”, “ajá” y “dale” (y un “mmmm dale” cuando está inspirado).

Lo que pocos saben es que el año en que se tomó esa foto Pedrito ganó un concurso de ortografía.

¿Sorprendidos?

Le ganó la final a Kimi (el asiático que viste el uniforme del Milan), deletreando “connoisseur” sin siquiera pestañear. Al salir del concurso sus padres le compraron un helado de chocolate, mientras telefoneaban a la familia entera (incluido el tío Juanito que estaba en la clínica)  repitiendo una y otra vez la gran hazaña de su “querido y culto angelito”. Fue su mejor noche. Cuando se acostó en la cama sintió lo que nunca más en su vida experimentaría: orgullo de si mismo, la impagable sensación de saber que mañana sería un buen día.

Para eso estoy aquí, para defender a Pedrito. Porque detrás de ese caminar torpe, esas palabras necias, esa baba cayendo de su boca cada vez que se concentra, esa ropa manchada con ketchup y ese horrible sonido gutural que hace pasar por risa, hay una persona. Una persona valiosa.

Sé lo que estan pensando. Tienen en su mente el “numerito” que se mandó el otro día. No sean injustos.. el que no haya pecado que lanze la primera piedra! Fue extraño, lo admito. Fue embarazoso, se los concedo. Pero la manera con la comenzó a patear a ese pobre indigente en el piso no fue más que una calentura del momento. Para él no era de importancia que fuera un homeless, tampoco influyó en su conducta que el tipo estuviera pidiendo dinero en la calle. Su accionar no fue una expresión de clasismo o discriminación, fue un acto de rabia solamente. Fue un vago, pero bien podría haber sido un nazi, un padre de familia o el mismísimo David Beckham.  Es que eso de la lucha de clases no le va a Pedrito.

Una vez Pedrito pasó toda una noche mirando películas de Brad Pitt. Cuando me lo comentó me dijo que lo había hecho porque el tipo “la llevaba”. Yo le dije que Brad Pitt siempre hacía buenas películas. Él me dijo “y nosotros qué?” Yo: “¿Nosotros que qué?” Pedrito: “Pues qué hacemos?” Le dije que no sabía. Él me dijo “hacemos la vida”.

¿Por qué menciono esto? Porque creo que Pedrito sabe algo más de lo que aparenta saber. Es un imbécil, pero se cuestiona cosas sobre su existencia. No es alguien capaz de resolver un ejercicio aplicando el Teorema de Thales, tampoco sabe completar cuadrados. Pero aprecia una buena película, cuida de su perro y se gana el pan de cada día sin perjudicar a nadie.

Respeten a Pedrito por favor. Se los pido de corazón.

Sí! Ese Pedrito, el de la foto. El ingenuo de la cabellera rubia que nunca se imaginó que llegaría a ser lo que hoy lamentablemente es. El que dejó pasar sus días sin haber pasado por ellos, el que triunfó una vez deletreando elegantemente la doble “s”, el que sabe que nosotros hacemos la vida y Brad Pitt las películas. Ese Pedrito, el de la camiseta del Chelsea.

4 pensamientos en “El de la camiseta del Chelsea

  1. Si tengo un hijo no femenino en algún momento, de seguro no se llamará Pedrito.

    Pedro tampoco.

    Muy buena la historia, me queda la duda si es basada en un hecho real o es pura imaginación del autor.

    Seba: de seguro ganarás el premio nobel de la paz algún día. No olvides citarme en tu discurso en Suiza. Gracias!

  2. Lo había leído hace tiempo…y me encantó, me gusta tu estilo narrativo, me recuerda a Borges.

    Ojalá pases por mi blog, quizás dejando un comentario =P…quizás el título de alguna buena peli que pueda ver el próximo año.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s