Niño come borde de pan de molde por accidente

Psicólogos no descartan graves secuelas.

Recreación de la mordida (ningún niño fue dañado durante la producción de esta imagen)

Recreación de la mordida (ningún niño fue dañado durante la producción de esta fotografía)

Consternación absoluta sintió la comunidad del Colegio Diez por Ciento cuando en la horita de la merienda, Pedrito Tapia González, alumno de 6 años de edad, comió por error la orilla de su sandwich de pan de molde. A pesar de que la desesperación se apoderó del pequeño, pudo ser derivado rápidamente a la posta central debido al oportuno aviso de sus compañeros de clase, quienes presenciaron incrédulos  el suceso. Según el director del establecimiento, Juan Joan John, el niño “no paraba de gritar” y “trataba a toda costa de escupir la sustancia tóxica ingerida”, sin embargo “el rápido actuar del personal administrativo, profesores y brigada escolar” permitió que “el hecho no pasara a mayores”.

Mientras la madre aún no se explica la razón de lo sucedido y se plantea seriamente enviar los sandwichs de queso con jamón en un pan frica o quizás una marraqueta, el padre reclama que su hijo estaría en perfectas condiciones si no fuera por una seguidilla de negligencias por parte del hospital. “En vez de abrirlo y extraerle el pedazo de pan, han decidido darle leche” contó indignado y agregó que “lo último que necesitaba mi hijo es que alguien le completara el desayuno”. El doctor encargado del caso se defiende argumentando que “es de conocimiento público que una exagerada ingesta de leche en un intervalo corto de tiempo provoca la posterior devolución de lo comido recientemente”, pero que la compleja operación médica no pudo ser llevada a cabo porque el niño se negó a tomar leche sin nesquik. “Si quieren un culpable, deberían preguntar en el ministerio por el presupuesto tan limitado con el que contamos”.

Cassie Ainsworth, psicóloga especialista en traumas generados por alimentos, asegura que el niño sufrirá varias secuelas. “Será difícil que vuelva a comer como una persona normal” pronostica y aconseja a los padres a que tengan una dedicación especial con el niño, pues la falta de confianza gastronómica repercutiría directamente en el aprendizaje y en la futura vida en pareja. Pedrito no ha salido de su habitación desde el día de ayer y únicamente acepta comida previamente examinada por la unidad toxicológica de la Universidad de Chile. “Quizás éste sea el momento de comprarle el Nintendo que le prometimos” afirmaron los padres a modo de consuelo.

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PD: Hacía mucho rato que quería empezar esta sección de “freaking news” en batig. Ojalá les guste!

PPD: Estaré reporteando para ustedes… en busca de todas esas noticias que les interesan!

Biutiful

Este Jueves 3 de Marzo se estrena en Chile la última película de Alejandro González Iñarritú, quién luego de Amores Perros, 21 gramos y Babel se le ocurrió ver Magnolia y se dio cuenta que estaba puro dando jugo haciendo películas corales (con varios personajes, todos protagonistas dentro de un universo de secundarios). Así que entristecido por el abandono de su guionista preferido (Guillermo Arriaga inició su carrera de solista con una implacable y maestra The Burning Plain) se dedicó a vagar por las calles de Barcelona. ¿Qué buscaba? Ni él lo sabía (pero a lo mejor se topaba con Messi). Un día se encontró con Javier Bardem, quien lo miró con esa cara de “soy rudo, terrible buen actor y esposo de la Penélope Cruz”, y dijo “ésta es la mía”. Junto platita, se armó el mejor guión ever (esta vez con un único gran personaje) y en menos de lo que Colin Firth se demora en decir “paralelepípedo” ya tenía nominada Biutiful a dos Oscars (mejor película de habla no inglesa y mejor actor principal).

Javier Bardem es Uxbal, padre de dos hijos y jefe de los vendedores ambulantes del paseo ahumada catalán. Su vida sería de lo más normal, pero el cabro tiene un don: puede hablar con los muertos. Ya… sé lo que están pensando… otro refrito más del Sexto Sentido, a Clint Eastwood se le ocurrió hacer lo mismo la semana pasada (Hereafter), I see dead people y la cuestión… pero no se equivoquen. Biutiful trata el tema con una elegancia casi poética y lo convierte en una enorme metáfora de la existencia humana a través de la aceptación de lo cruda que es la muerte. Cuando a Uxbal le diagnostican cáncer y se da cuenta que sin él sus hijos no tienen más que una madre borracha, se da cuenta que el destino le ha impuesto el mayor desafío justo al final.

Iñarritú elige las calles más feas, pobres y horripilantes de Barcelona para adornar con decadencia la impactante actuación de Bardem, quién pone su vida en un papel que la historia del cine jamás podrá olvidar. Decir que su actuación es perfecta creo que sería faltarle el respeto. Es simplemente alucinante (por algo ganó el premio máximo en Cannes). No es tartamudo, rey, nerd ni drogadicto (y mucho menos tiene un parche en el ojo).  Es una persona normal enfrentada a una realidad probable dentro de mundo común, pero con un corazón extraordinario.  Y ahí reside la enormidad de estos 148 minutos de cinta: retratar con lujo de detalles algo que es indescriptible. Pues Iñarritú sabe que la mejor forma de describir la fantasía de vivir es enseñarnos que esa maravilla está escondida dentro de una pequeña caja al interior de nuestra alma. Una caja que Bardem se arrastra hasta encontrarla y cuando nos damos cuenta ya es demasiado tarde.

En lo personal (puesto que todo lo que he dicho anteriormente han sido hechos objetivos sin ninguna opinión propia de por medio ni parcialidad alguna) me gustó demasiado la película. Me emocionó, casi lloro en varias partes (no lo hice porque me da vergüenza hacerlo en el cine) y me dejó para adentro cuestionándome varias cosas acerca de la vida. Me fui para la casa pensando “terrible buena la película” y soñando con que iba a llegar a conectarme para sacarle pica a mis amigos. Además la vi gratis (me gané entradas para una premiere) así que según mi indicador de calidad (minutos de película partido por dinero gastado) es la mejor película que he visto en años (indicador infinito!!!).

Y por si no los logré convencer o sufren de fobia a las buenas películas, Biutiful tiene un recurso que nunca falla: buenos niños actores. Podría haber escrito el guión Ricardo Meruane, ser protagonizada por un cerdito valiente o dirigida por Nicolás Lopez… pero si dentro del cast hay un par de ojos tiernos que miran el mundo de manera totalmente inocente, vale la pena verla.

No les quiero dar más lata, pero sí tres consejos:

1)      Aunque supuestamente es hablada en español (por ser mexicana) vayan con lentes igual los que son medios piti. La película tiene varias escenas habladas en los idiomas más inimaginables y con sendos subtítulos en colores irrisorios.

2)      Tomen bastante aire en la primera hora de la película, porque después no van a tener la oportunidad de respirar.

3)      Don’t run with scissors.

Luego de mis sabias palabras, no me queda más que invitarlos a disfrutar de tamaña obra maestra (péguense con una piedra en el pecho porque pocas veces llegan películas así a nuestros cines). Apúrense cabros… el 24 de Marzo se estrena el documental de Justin Bieber y se va a comer toda la taquilla. No se arrepentirán de ver Biutiful, una de las 87 películas año 2010 que son 700 veces mejor que El Discurso del Rey.

PD: Les dejo el trailer, a lo mejor les tinca…

PPD: También está en cinefilia!