The Tree of Life

“Tell us a story from before we can remember”

Hace más de 60 años Jorge Luis Borges encontró el Aleph en el sótano de una casa vieja. Lo describió como el “punto que contiene todos los puntos del universo” y, disfrazado de una historia amorosa, lo compartió con el mundo en formato cuento (“El Aleph”, para el que no le haya caído la teja).

Hace 12 años encontré “El Aleph” (el cuento) en una biblioteca de un liceo de Estación Central. Mientras lo leía sentí que tenía un universo infinito entre mis manos y, por segunda vez en la vida (la primera es tema para otro post), saborié ese gustito agridulce de enfrentarse a la eternidad.

Siempre había creído en que el hombre era incapaz de dar una respuesta acerca del sentido, ya sea original o terminal, de la vida. Pero Borges me abrió los ojos. No voy a decir que me dio la respuesta (probablemente nadie en su sano juicio la tenga), pero sí que me hizo levantar la vista y darme cuenta que había desperdiciado mis 13 primeros años mirando sólo la cola del gran elefante.

Y al correr el tiempo pasaron varias experiencias personales, descubrimientos inesperados en literatura/cine/música/poesía (muchos de los cuales compartí en B.A.T.I.G.) y conversaciones eternas de palabras trascendentes con personajes inolvidables. Cada una de ellas me acercó un poquito más a- asumiendo que cada cual tiene la suya- mi respuesta, pero ninguna tanto como “The Tree of Life”.

“The Tree of Life” es la última obra maestra de Terrence Malick, la que le significó la palma de oro en la reciente versión de Cannes. Brad Pitt, Jessica Chastain y Sean Penn protagonizan una historia familiar tan arrolladora como simple, donde un padre “chapado a la antigua” oprime a un hijo de tal manera que pasan las décadas y el cabro chico (ahora grande) todavía sigue preguntándose (con esa cara de “why the face?” característica de Sean Penn) leseras existenciales de la vida infinita impresionista visceral deluxe. Línea argumental bastante sencilla, pero que se proyecta sobre el Aleph y convierte esta película en una complejidad única en su clase, que te deja helado y se graba en tu memoria de aquí al resto de tus días.

Advierto que no es una película fácil de ver, pues requiere mucho trabajo. Es cosa de mirar el afiche que encabeza esta entrada. Así es “The Tree of Life. Muchas escenas separadas (cada una más bella que la otra) con las que el espectador debe armar su propia película. En ese sentido “The Tree of Life” es tan buena como el espectador sea capaz de imaginarla (ahora seguro que todos la ven y, para quedar de genios, me comentarán maravillas xD).

Una película que trata de todo y de todas las formas posibles.

Arte en su estado puro.

Tan bella como infinito es el universo.

Les dejo el trailer (y un poco más abajo una sorpresa):

PD: Está en cuevana, pero úselo como última opción. Mejor búsquela en HD en su sitio de torrents favorito. Es fotograficamente lo más bello que verá en siglos. Nunca doy links de películas piratas en mi blog, pero bueno, no todos tienen mi suerte de haberla visto en Cannes…

PPD: Hay otros mundos aparte del nuestro,

PPPD: pistolero.