Una sola palabra

Hace 10 años empecé la inútil tarea

de escribir un poema de una sola palabra

Y desde entonces no he tenido tregua

ni he conocido otro lugar

que no sea tu silueta abandonada.

 

Hace 5 años comencé a temer

que la palabra aquella jamás encontraría.

Y con el tiempo empecé a creer

que tú la tenías

Ahí, al final de tus labios, escondida.

 

¿Por qué no te la pregunté?

¿Por qué tontamente malgasté

10 años buscando lo que ya había encontrado?

Anoche me di cuenta, así sin más,

que el miedo a veces es mayor

el terror superior

y la palabra, tal vez, menor.

 

¿Y si no me gusta?

¿Y si después necesito una segunda?

¿Otros 10 años más?

¿Valdrá la pena gastar una noche

escuchando esa palabra

hasta que no pueda soñar?

¡Dímela!

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Agradecimientos

Hoy me titulé (con un 7.0!!!) y de verdad ha sido un día super emotivo. Me cuesta expresar lo agradecido que estoy. Así que aprovecharé que en mi tesis existen unos agradecimientos escritos (en las primeras páginas) que dicen así:

“Quizás el resultado más importante de esta tesis es que origina una nueva forma de entender el valor del tiempo asignado al ocio. El proceso para llegar a este resultado es fruto mayoritariamente del trabajo en conjunto con el profesor Sergio Jara-Díaz y sus inolvidables enseñanzas tanto de la teoría en específico como del mundo de la investigación en general. El tiempo que pasé con él trabajando en este documento- o conversando de libros, personas, sociedades y películas- tiene un valor gigante para mí.

Quienes también aportaron mucho en la formación del estudiante que hoy termina esta tesis son los profesores Leonardo Basso, Marcela Munizaga, Cristián Cortés y Francisco Martínez. No sólo pasé un buen tiempo con ellos aprendiendo de cada una de las áreas de la ingeniería de transporte, también me hicieron sentir (junto a la inigualable Mónica Chavez y el ya mencionado profesor Sergio) totalmente apoyado en cada una de las cosas que viví y disfruté en esta división a la cual pertenezco con mucho orgullo. Also I want to thank professor Pendyala for his invaluable help. I spent a great and illuminating time with his research group in Tempe, Arizona.

Estos años que pasé en la universidad también sirvieron para corrobar empíricamente la importancia del ocio, gracias a las diversas actividades que realicé junto a mis amigos (desde los noobs de primer año, hasta la gran familia transportista). Jornadas de estudio, torneos de PES, ciclos de cine, noches de karaoke, partidos del madrid, auxiliares de escuela de verano, asados buinenses, clases de canto, happy hours, paseos a Reñaca, almuerzos en la salita, partidas de dudo, viernes de postres, convivencia en la residencial central, viernes de postres los jueves, mundiales de futbol, el mix de la nueva ola, ese juego que nunca he sabido cómo se llama donde cada participante le pega a otro en la frente un papelito con un nombre que debe adivinar por medio de preguntas dicotómicas, conciertos, onces en Lira, hamburguesas con chocolate, salidas al mercado, conversaciones profundas hasta altas horas de la madrugada y quién sabe más cosas que ahora he sido incapaz de extraerle a mi memoria. Desde ese punto de vista, cada uno de ellas y ellos aportó significativamente en esta investigación.

Por último quiero dedicar esta tesis a los más importantes: mi familia. Abuela, abuelo, hermana, hermano, tías, tíos, cuñado, primas, primos y bisabuelos, pero muy especialmente a mi madre, quien me enseñó que existe un tiempo al que por más grados o títulos que tenga y modelos que imagine, jamás le podré calcular un valor. El tiempo que pasé con ella ahora es invaluable para mí”.

PD: Mención especial a Claudia, Margarita, Loreto y Tío Pato que organizaron algo que sobrepasó todas mis expectativas.

PPD: Mención especial a Solange que la lleva también.

PPPD: Mención especial a las llamadas de USA y Amsterdam.

PPPPD: Mención especial a las decenas de mensajes al celular, menciones en twitter y comentarios en facebook.