Ya en casi nada creo

Hoy 17 de Septiembre del 2014 debo confesar
que ya en casi nada creo.

Ya no creo en la humanidad, ni en el futuro, ni en wikipedia, ni en la copia feliz del edén.
Ya no creo en Dios padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
ni en Jesucristo su único hijo, nuestro señor.
Ni siquiera en mí creo.
Ya no creo en que los errores puedan ser heterocedasticos y que eso que estoy pensando se distribuya normal.
Ya no creo en el offside, la poesía detrás de una rabona ni en un Chile campeón del mundo.
Ya no creo que Milo te hace grande.
Ya no creo en la melodías de los solos de violines de prodigiosos músicos checoslovacos,
ni en la voz áspera de Violeta,
ni que Juan Luis Guerra realmente quiera ser un pez porque dudo seriamente en que alguien dejaría de ser una leyenda de la música latina forrada en plata y talento para convertirse en un aburrido y resbaloso pez.
Súbitamente dejó de interesarme la literatura.
Ayer estaba inmerso leyendo mi libro favorito y
de repente las palabras se convirtieron en eso,
sólo palabras.
No había magia,
sólo un papel con trazos de tinta sin orientación aparente, mirándome.
Dejé de creer en el reciclaje, el pronóstico del tiempo y el contenido nutricional de todas las cajas de todas las estanterias de todos los negocios del mundo.
Dejé de creer en la raza humana cuando hace 19 años un niño me dijo que comiera no más la galleta que tenía en la mano porque estaba requete buena y después que la masqué resultó que era comida de perro y que no soy un perro, así que no me gustó.
Dejé de creer en banderas cuando me di cuenta que si uno entrecierra el ojo derecho y frunce la mirada como si fueran dibujitos 3D, no hay ninguna diferencia entre la de mi querido Chile y la de mi querida Tejas.
Deje de creer en la ciencia, en las artes, en la ingeniería y en el factor de seguridad con el que diseñaron el edificio donde me encuentro ahora mismo escribiendo.
Ya en casi nada creo.
Pero hay algo en que todavía creo.
No necesito países, gobiernos, sociedades, arte, ciencia, chocapic, dinero, historia, palabras, futbol, ni música para creerlo.
Una sonrisa.
Me basta ver una sonrisa para cambiar mi mundo.
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Stephen King

 

5 años atrás.

Sebastián lee entusiastamente en su habitación, concentradísimo en el libro que acaba de comprar por 1500 pesos. Una de las visitas presentes en su casa llega a saludarlo.

– Mira tú… pareces ser buen lector. ¿Cuál es tu escritor favorito?

– ehm… me gustan mucho Borges y Cortázar – dice Sebastián intentando desviar la atención del encuestador mientras oculta con una gran sábana negra el estante lleno de libros de Stephen King que tiene en el fondo de su alcoba – y a veces Hesse.

Hoy Sebastián decide decir la verdad.

Su escritor favorito no es otro que Stephen King, el “rey del terror”.

Prueba de ello son los 32 libros que ha leído de ese tipo (en negrita los “altamente recomendables” y en rojo los “no los lea excepto que esté muy aburrido”):

1.- Carrie (Carrie)
2.- Salem’s Lot (El Misterio de Salem’s Lot / La Hora del Vampiro)
3.- The Shining (El Resplandor / Insólito Esplendor )
4.- The Stand (La Danza de la Muerte) (Apocalipsis)
5.- Firestarter (Ojos de Fuego)
6.- Cujo (Cujo)
7.- The Dark Tower I: The Gunslinger (La Torre Oscura 1: La Hierba del Diablo)
8.- Christine (Christine)
9.- IT (IT-Eso)
10.- The Eyes of the Dragon (Los Ojos del Dragón)
11.- The Dark Tower II: The Drawing of the Three (La Torre Oscura II: La Invocación /La Torre Oscura II: La Llegada de los Tres)

12.- On Writing (Mientras Escribo)
13.- The Tommyknockers (Tommyknockers / Los Tomyknockers)
14.- The Dark Tower III: The Waste Lands (La Torre Oscura III: Las Tierra Baldías)
15.- Needful Things (La Tienda de los Deseos Malignos / La Tienda)
16.- Dolores Claiborne (Dolores Claiborne / Eclipse Total)
17.- Rose Madder (El Retrato de Rose Madder)
18.- The Green Mile (El Pasillo de la Muerte / La Milla Verde / Milagros Inesperados)
19.- Desperation (Desesperación)
20.- The Dark Tower IV: Wizard and Glass (La Torre Oscura IV: La Bola de Cristal)

21.- Bag of Bones (Un Saco de Huesos)
22.- The Girl Who Loved Tom Gordon (La Chica Que Amaba a Tom Gordon)
23.- Dreamcatcher (El Cazador de Sueños)
24.- The Dark Tower V: Wolves of the Calla (La Torre Oscura V: Lobos del Calla)
25.- Cell (Cell)
26.- The Long Walk (La Larga Marcha)
27.- The Running Man (El Fugitivo)

28.- Night Shift (El Umbral de la Noche)
29.- Different Seasons (Las Cuatro Estaciones)
30.- Four Past Midnight (Cuatro Después de la Medianoche)
31.- Hearts in Atlantis (Corazones en la Atlántida)
32.- Everything’s Eventual: 14 Dark Tales (Todo es Eventual: 14 Relatos Oscuros)

Y eso que son los que se acuerda.

Todo empezó a los 12 años. Un profesor de Lenguaje (o Castellano) decide que el libro a leer este mes es “Los Ojos del Dragón”. Sebastián no sólo mira con temor la gran cantidad de páginas que tiene el libro.. si no que también se encarga (a pedido de su profesor) de “piratear” la obra para todo su curso (en una fotocopiadora que quedaba detrás de su casa).

Es el primer acercamiento al rey. El primer saboreo de esa hamburguesa literaria llena de aceite y ketchup. Probar sushi por primera vez.

Preguntarse extrañado mientras te acercas la comida a la boca: “Qué diablos voy a comer?!?!?!”, dejar que lo desconocido recorra tu garganta, se apodere de tu estómago y termine envenándote el corazón.

Caer bajo el embrujo de Stephen King.

Desde ese día nadie lo contuvo.

Afortunadamente vivía en un tiempo feliz. En la actualidad adquirir un libro nuevo de Stephen King sale por lo menos 14 lucas (si es que no es La Torre Oscura… que son como 30) … antes.. cuando Sebastián se hizo fanático, te daban 2 libros por 3 lucas, juntos gracias a un pedazo de cinta adhesiva amarilla decorada con letras rojas de “Oferta”. Tal cual como a veces regalan la salsa de tomate por comprar algunos fideos o el suavizante por comprar el detergente de ropa.

Stephen King era basura, lo que nadie se atrevía a leer por temor a ser apuntado con el dedo en el tren subterráneo.

El placer culpable de Sebastián.

A pesar de que la opinión general lo considera el maestro del terror, pocas veces Sebastián se ha asustado con alguno de sus libros. La única vez quizás fue cuando tuvo que esconder It (el mal nombrado “Payaso Diabólico”) dentro de un cajón durante 1 año, tiempo en que adquirió el valor para retomar la lectura y terminar con esa pesadilla. Durante ese periodo Sebastián miraba de reojo por la puerta antes de entrar a su habitación, evitando encontrar por casualidad el cajón abierto y al payaso sonriéndole en la portada.

Pero reflexionemos un poco. ¿Qué es lo que tanto le gusta a Sebastián de los libros de Stephen King?

Probablemente se vio cautivado en un principio por su estilo de escritura ligero y entretenido. También por la sólida estructura de todas sus tramas, sub-tramas y mundos. Existen libros, como Apocalipsis, donde hay cerca de 300 personajes secundarios. Un verdadera “mini-realidad” retratada en un conjunto de papel.

Stephen King mismo grita a los 7 vientos su secreto: “coloco personajes ordinarios en situaciones extraordinarias, luego veo que diablos pasa”. Y realmente la sale así.

Los libros de King pueden no ser perfectos o dinámicos, pero tienen un esqueleto firme y una cubierta sutil. Transcurren con naturalidad, realmente crees que existe un monstruo, no lo dudas ni lo cuestionas.

La psicología King es efectiva. No necesita a Godzilla persiguiéndote para angustiarte. Le basta con describir la travesía en un día de lluvia de un pequeño barco de papel por una callecita de un pueblo olvidado para hacerte tragar saliva y dar vuelta cada página como si fuera la última.

Existe una obra dentro de las de King que lo resalta y lo convierte en un ser de culto. Esa obra es “La Torre Oscura” , una saga de 7 libros donde King demuestra todo su talento y trabajo. Es una vida confinada en una torre de 7 pisos (se demoró 25 años en escribir la saga por completo).

Cuando Sebastián comenzó a idolatrar a King solamente existián 4 tomos. Tuvo que esperar ansioso año a año que aparecieran los siguientes (y juntar el dineral que salía cada uno… en especial el quinto que venía en dos entregas). Cuando compró el sexto estaba muy ocupado con la Universidad, así que decidió prestárselo a su abuela antes de leerlo. Fatal error. Su abuela perdió el libro.

Sebastián casi llora ese día.

No estaba dispuesto a gastar nuevamente 30 mil pesos en algo que ya había comprado. Además había gastado también en el séptimo tomo.

¿Cómo leer el séptimo sin el anterior?

Por esa razón Sebastián todavía no termina de leer esa saga. Sin embargo sus esperanzas han renacido al comprar el tomo 6 en una feria.. a 5 mil pesos. =)

La Torre Oscura trata sobre un mundo que se ha movido. Rolando de Gilead es el último de los pistoleros y el encargado de llegar a la Torre Oscura. Vive en un mundo fantástico, ancestralmente liderado por una especia de cowboys-samurais (pistoleros a lo western que se rigen por códigos a lo bushido), un universo tecnológico, pero a la vez antiguo. Un lugar en decadencia y lleno de maldad.

Vivir en un “mundo movido” hace que el universo de Rolando se mezcle con el nuestro, involucrando al pistolero con seres de nuestra época.

Pronto Rolando se dará cuenta que su camino a la Torre pasa irremediablemente por el camino de toda la humanidad.

Lo fascinante de la saga es que entretiene desvelando su trama muy lentamente. Pasan varios tomos para que uno entienda realmente para que sirve llegar a la Torre o para que Rolando persigue a ese “hombre de negro” (personaje clave en varios libros de King).

King crea un estilo y un ambiente en base al folklore americano (similar a lo que hizo Tolkien con la mitología europea) . En ese sentido La Torre Oscura es un acierto invaluable. La seguridad de que nunca nadie podrá igualarla y que, por más que lo piensen, ningún director se atrevería a llevar al cine (habría que tener cojones para involucrarse en semejante hazaña).

Existe el rumor que los creadores de Lost compraron los derechos de The Dark Tower para hacer una serie de Televisión. La gracia les salió 19 dolares. Solamente un verdadero pistolero puede entender esa cifra (lean los librooos!)

Cuando a Sebastián, anti-Lost declarado, le hablan de Lost le parece sospechosamente parecido a la Torre Oscura. Incluso ha leído que el mismo J.J. Abrams ha confesado su afición a King.

Un breve extracto de la revista Insomnia donde se publica una entrevista de King y los tres creadores de Lost (Abrams, Curse y Lindelof). Se menciona The Stand (Apocalipsis)

Carlton Cuse: Para nosotros, The Stand (Apocalipsis) ha servido de modelo. Lost trata de un grupo de gente abandonada en una isla. Es una historia en ciertos aspectos chata. Pero lo que la sostiene son los personajes. En The Stand, quedé totalmente conmovido por cada uno de los personajes que ibas presentando en la historia – cómo se iban reuniendo, de qué trataban sus historias personales, como se enfrentaban a la premisa. Ese fue un buen modelo para Lost.

Lindelof: En el primer encuentro que tuve con J.J. sobre Lost, hablamos acerca de The Stand, y de ahí obtuvimos ideas a lo largo de todo el proceso. El personaje de Charlie iba a ser un rockero drogadicto, pero cuando Dominic Monaghan vino para la audición, comenzamos a plantearnos si nos sería mejor que fuera como el tipo de The Stand. ¡Ese que la había pegado con una sola canción!

King: Si. “Baby, Can You Dig Your Man?”.

Lindelof: El personaje está construido alrededor de eso. Lo importante acerca de The Stand es que está lleno de arquetipos, y nosotros nos propusimos lograr lo mismo. El fuerte, silencioso y heroico. El tipo idiota. El tecnológico. La chica embarazada. Todos estos personajes también existen en The Stand.

Quizás por eso Sebastián odie tanto a Lost. En realidad no es mala, lo que pasa es que no le entrega nada nuevo (y estar esperando semana a semana algo tan poco intersante le debe resultar una reverenda lata).

Stephen King tuvo una vida difícil. Drogadicto, pobre y alcoholico no se tenía ni la más mínima confianza. Su primer éxito (Carrie) lo envió a las editoriales después que su esposa lo recogiera de la basura y lo obligara a terminarlo. Luego del torbellino de Carrie ya nada sería igual.

“Una de las pocas veces durante los primeros años de nuestro matrimonio que vi a mi esposa llorar duramente fue cuando le conté que una editorial, New American Library, había pagado mucha plata por el libro que ella había rescatado del cesto de basura. Podría dejar de enseñar, ella podría dejar de trabajar en Dunkin’ Donuts. Durante cinco segundos, se mostró incrédula, luego puso las manos sobre su rostro y se quebró. Cuando finalmente dejó de llorar, fuimos al living y nos sentamos en un viejo sillón, que Tabby había rescatado de una subasta, y hablamos durante varias horas sobre lo que haríamos con el dinero. Nunca tuve una conversación más placentera. Nunca tuve una conversación más surrealista”.

Logró sobreponerse a sus vicios y convertirse en el escritor prolífico que es hoy en día.

Mucha gente le dice a Sebastián que King creo la gran parte de sus historias mientras estaba drogado. King dice que jamás escribió en el periodo en que se drogaba. Sebastián piensa que eso no tiene importancia. “¿Y qué hay con eso? Si fuese así… por qué no le han dado cocaina a Isabel Allende? A lo mejor escribe algo interesante”

En el Verano del 99 S.K. sufrió un terrible atopello por una camioneta en la carretera cercana a su casa. Accidente que lo tuvo inmóvil en un hospital por tres semanas y casi destruye su carrera. Luego de un tiempo compraría la camioneta que lo atropelló y la haría pedazos con un hacha (como si fuera un personaje de un libro de Stephen King).

En el 2003 Stephen King consiguió uno de los más preciados premios de la literatura gringa, el National Book Award. La polémica explotó. Él se defendió de la siguiente manera:

“Ahora, hay mucha gente que les dirá que cualquiera que escribe ficción de género o cualquier tipo de ficción que cuente una historia, lo hace por el dinero y nada más. Es una mentira. La idea que todos los escritores están en este negocio por el dinero no es cierta, y además es dolorosa, injuriosa y demencial. Nunca en mi vida escribí una sola palabra por dinero. Por más dinero que precisara, jamás escribí por dinero. Desde aquellos viejos días hasta este traje negro de esta noche, nunca me senté ante mi escritorio pensando “hoy voy a hacer 100 de ganancia”. O “esta historia se convertirá en una gran película”. Si hubiese tratado de escribir con eso en mente, creo que hubiese vendido a mi hijo por una historia. De cualquier manera, Tabby y yo estaríamos aún viviendo en un trailer o en algo equivalente, un barco. Mi esposa sabe que la importancia de este premio no es el reconocimiento por ser un gran escritor, o incluso por ser un buen escritor, sino el reconocimiento de ser un escritor honesto”.

Actualmente King sigue escribiendo novelas. Periodicamente publica una columna llamada “The Pop of King” en el Entertainment Weekly donde ha escrito sobre Harry Potter, Lost, Batman vs Superman y un largo etc. Muchas veces Sebastián se ha tentado con copiar y pegar una de esas columnas en su blog, pero le parece demasiado fácil y oportunista (por no decir emo)

Sebastián espera haber justificado su adicción y, por qué no, haber motivado a algunos a conocer a este infra-valorado autor.

Stephen King es demasiado bueno para perdérselo por un estúpido prejuicio.

Los libros de King toman elemento tan familiares y cercanos que atemorizan. A veces describe una persona y te das cuenta que es igual a tu vecino o incluso a ti mismo. Sus historias son fantásticas, pero hasta cierto punto. La verdadera magia está en que de lo normal nace lo fantástico, de que ese sentimiento de odio y rabia en tu interior puede matar a alguien, pero que ese calor interior llamado valor puede salvarlo.

Por lo menos lean La Torre Oscura. Conocerían un mundo fascinante… antes que lo conviertan en la nueva sensación de la televisión.

Descubrirían, entre otras cosas, el verdadero final de Lost.

¿Cómo quedaron con esa?

PD: Si aguien lo leyó completito mis felicitaciones y agradecimientos.

PPD: Le debía este post a mi maestro King. Cuando era chico soñaba con que viniera a Chile a alguna Feria del Libro. Todavía lo hago.

 

 

 

The Day the Music Died

A long, long time ago…
I can still remember
How that music used to make me smile.
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And, maybe, they’d be happy for a while.

But february made me shiver
With every paper I’d deliver.
Bad news on the doorstep;
I couldn’t take one more step.

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride,
But something touched me deep inside
The day the music died.

So bye-bye, miss american pie.
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Did you write the book of love,
And do you have faith in God above,
If the Bible tells you so?
Do you believe in rock ’n roll,
Can music save your mortal soul,
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
`cause I saw you dancin’ in the gym.
You both kicked off your shoes.
Man, I dig those rhythm and blues.

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck,
But I knew I was out of luck
The day the music died.

I started singin’,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone,
But that’s not how it used to be.
When the jester sang for the king and queen,
In a coat he borrowed from james dean
And a voice that came from you and me,

Oh, and while the king was looking down,
The jester stole his thorny crown.
The courtroom was adjourned;
No verdict was returned.
And while lennon read a book of marx,
The quartet practiced in the park,
And we sang dirges in the dark
The day the music died.

We were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Helter skelter in a summer swelter.
The birds flew off with a fallout shelter,
Eight miles high and falling fast.
It landed foul on the grass.
The players tried for a forward pass,
With the jester on the sidelines in a cast.

Now the half-time air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune.
We all got up to dance,
Oh, but we never got the chance!
`cause the players tried to take the field;
The marching band refused to yield.
Do you recall what was revealed
The day the music died?

We started singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Oh, and there we were all in one place,
A generation lost in space
With no time left to start again.
So come on: jack be nimble, jack be quick!
Jack flash sat on a candlestick
Cause fire is the devil’s only friend.

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage.
No angel born in hell
Could break that satan’s spell.
And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite,
I saw satan laughing with delight
The day the music died

He was singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news,
But she just smiled and turned away.
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before,
But the man there said the music wouldn’t play.

And in the streets: the children screamed,
The lovers cried, and the poets dreamed.
But not a word was spoken;
The church bells all were broken.
And the three men I admire most:
The father, son, and the holy ghost,
They caught the last train for the coast
The day the music died.

And they were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

They were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.”

 

American Pie – Don McLean

 

PD: Me encanta esta canción. Es una alegoría a la música, un canto que resume las últimas décadas de música gringa-yanki y que me hace pensar que nada es como antes.

Todo lo que quisimos se nos arrebató, todo lo que logramos lo perdimos… todo lo que fue nunca más lo será.

A veces, aunque suene cruel, adoro sentirme así.

 

¿Alguna vez has pensado en matarte?

Sip… esa pregunta la hizo no sé quien en no sé que momento. Pero fue hace poco.

Mi respuesta fue : Nunca!

Pero en mi mente un recuerdo de mi infancia bailaba tango.

Hace muchos años (8 creo) leí este poema… y la verdad es que me impactó.

Se los dejo… es de Fernando Pessoa (la lleva el tipo).

Si tienen tiempo léanlo . En especial para todos los que estuvieron en ese momento.

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Si te quieres matar,

¿por qué no te quieres matar?

Si te quieres matar,
¿por qué no te quieres matar?
¡Aprovecha el momento!
Yo, que amo tanto la muerte y la vida,
si osara matarme, además me mataría…
Ya que llegas a osar ¡hazlo!
¿De qué te vale
el cuadro sucesivo de imágenes externas
al que llamamos mundo?
Ese cine de las horas que van representando
los actores de unas convenciones
y poses determinadas,
circo policromo de nuestro dinamismo sin fin …
¿De qué te vale el mundo interior,
que desconoces?
Tal vez si te matas lo conozcas, por fin.
Tal vez al acabar comiences…
En todo caso, si te cansa ser,
ah, cánsate noblemente.
¡No cantes como yo,
la vida por borrachera,
no saludes, como yo,
la muerte en literatura!
¿Haces falta?
¡Oh sombra fútil llamada hombre!
Nadie hace falta; a nadie le haces falta…
Sin ti, todo marchará sin ti.
Para los otros
tal vez sea peor tu existencia que tu muerte…
Tal vez les peses más
durando que dejando de durar…
¿El dolor de los otros?
¿Sientes remordimientos anticipado
por su llanto?
No te preocupes: poco te han de llorar.
El impulso vital
extingue poco a poco las lágrimas
cuando no son por cosas propias,
cuando son por lo que les sucede a los demás,
sobre todo la muerte,
que es algo tras lo cual
ya nada les sucede a los demás…
Al principio es la angustia,
la sorpresa de que haya llegado
el misterio y la falta de tu vida hablada…
Después
es el horror del ataúd visible y material,
y los hombres de negro
que ejercen la profesión de estar allí.
Después,
el velatorio de toda la familia,
inconsolable y contando historietas
mientras lamenta
ese castigo que es tu muerte,
y tú, mera causa ocasional de aquel plañir,
tú, en verdad muerto,
mucho más muerto de lo que imaginas,
mucho más muerto aquí de lo que te imaginas
aunque estés mucho más vivo más allá…
Después
la trágica retirada hacia el panteón o el hoyo,
y después es comienzo del morir de tu recuerdo.
Primero hay en todos un alivio
de la tragedia, algo pesada, de tu muerte.
Después se aligera la conversación cotidiana
y la vida de cada día recupera los días…
Después, lentamente te olvidan.
Sólo serás recordado en dos fechas,
por tus aniversarios:
Cuando cumpla los años tu nacer,
cuando cumpla los años tu morir.
Nada más, nada más,
absolutamente nada más.
Pensarán en ti dos veces cada año.
Cada año suspirarán por ti dos veces
aquellos que te amaron.
Y alguna que otra vez suspirarán
si por casualidad se habla de ti.
Enfréntate a ti mismo en frío,
y enfrenta en frío lo que somos…
Si te quieres matar, mátate.
¡No tengas escrúpulos morales,
recelos en la inteligencia!
¿Qué escrúpulos o que recelos
tiene el mecanismo de la vida?
¿Qué escrúpulos químicos
tiene el impulso que genera
las savias y la circulación
de la sangre y el amor?
¿Qué memoria guarda de los otros
el ritmo alegre de la vida?
Ah, pobre vanidad de carne y hueso
llamada hombre,
¿No ves que tu importancia es nula?
Eres importante para ti
porque es a ti a quien tú sientes.
Lo eres todo para ti
porque eres para ti el universo,
el universo propio y los otros
satélites de tu subjetividad objetiva.
Eres importante para ti
porque sólo tú te importas.
Y si eres así, oh mito,
¿por qué los otros no han de ser así?
¿Sientes, como Hamlet,
pavor a lo desconocido?
Pero, ¿qué es lo conocido?
¿Qué es lo que conoces
para que llames desconocida
a cualquier cosa espacial?
¿Sientes como Falstaff
el amor adiposo a la vida?
Si tan materialmente la amas,
más materialmente ámala aún:
¡Tórnate parte carnal de la tierra y las cosas!
Dispérsate, sistema físico-químico
de células nocturnamente conscientes,
en la nocturna consciencia
de la inconsciencia de los cuerpos,
en el gran embozo, que no emboza nada,
de las apariencias,
en la hierba
o el césped de la proliferación de los seres,
en la niebla atómica de las cosas,
en las paredes voraginantes
Del vacío dinámico del mundo…

Edvard Munch (1863 – 1944)

Munch es uno de esos artistas a los cuales hay que tenerle respeto. Porque en cada una de sus pinturas es capaz de trnasmitir sentimientos de manera prodigiosa. Tristeza, muerte, melancolía y angustia son los temas preferidos en su magnífica obra.Seguramente todos lo conocen por “El Grito”, pero este pintor va mucho más allá (sin menospreciar esa gran obra). Los invito a entristecerse un poco y admirar la belleza de la angustia, o la angustiosa belleza de la muerte (como quieran!).

Pueden hacer click para agrandar las imágenes.

Niña Enferma

Melancolía

 

Paseo de Karl Johann

El Grito

Muerte en la alcoba

Angustia

Gólgota


Obreros volviendo a casa

Imágenes optenidas de mundofree.com .

Como dato rosa les comento que Munch fue una persona obsesionada con la muerte y la enfermedad. Todo esto debido a que su madre y su hermana murieron de tuberculósis a muy temprana edad.

PD: Me acordé de este pintor gracias a Camila, quien relacionó su nombre con el de Munich (película que se viene). Gracias!

Cita del día

“A veces, sin saber por qué, el alma se me impregna de una especie de tristeza, de laxitud ante las miserias de la vida, de dulce nostalgia, de ternura… en suma ¡El caso es que me adoro!”

– Rasputín en La Casa Dorada de Samarkanda (Hugo Pratt)