The Killers (29/11/2009) [Arena Santiago]

Cada bloggero tiene en el fondo de su alma el sueño de publicar la crónica de algún concierto al que asistió. Yo, debo admitirlo, también he gastado noches enteras imaginando ese momento desde Diciembre 2005 (primer post de batig).

Hoy cumplo ese sueño.

Pero lo cumplo con estilo.

Porque retrataré en un pequeño post mi experiencia personal en el concierto que el domingo pasado hizo The Killers en Chile. Y hablar de The Killers es un poco peligroso: A muchos les gustan, pero son pocos los que lo reconocen publicamente. Yo mismo lo oculté por un par de años. De hecho  costó convencerme que tenía que ir al concierto. Con mi amiga Alicia intentamos comprar entradas cuando salieron a la venta, pero el elevado precio nos hizo desistir y pensar en que el 29-N sólo imaginaríamos el concierto mientras escucharámos nuestros mp3s.

Juanito lo cambió todo.

La semana anterior al concierto llegué a mi oficina (la cual comparto con Juanito y Jorge) y pillé a Juan Antonio cantando una versión libre de Read My Mind.

– Oye Juanito, te gusta The Killers?

– Si.

– ¡Vamos al concierto!

– Bueno.

Acto seguido entraron varios transportistas de sorpresa a la oficina (típico que pasan a saludar un rato cuando suben al quinto piso), entre ellos Olivia, a quien yo nunca le había hablado del tema, pero que tenía la completa seguridad de que le gustaba The Killers (es un grupo muy “oliviesco”), así que le pregunté si quería ir.

Ella se vio sorprendida en una primera instancia e hizo todo lo posible para que no fuéramos (dijo que quería ir, pero que todos sus amigos se habían negado porque encontraban que era “muy gay” asistir a ese concierto). Pero 20 segundos después sellamos la promesa  que iríamos (con apretón de manos incluido).

Nos demoramos un par de días en encontrar 4 entradas para Platea Alta (a esas alturas ya agotadas, pero siempre puedes encontrar alguien que se arrepintió de ir y quiere vender su entradita). Aprovecho la oportunidad de agradecer ante la prensa el tremendo gesto que hizo Diego Cruz al venderme sus dos entradas (master!).

Así que el Domingo 29, a eso de las 3 de la tarde, los cuatro estábamos haciendo la fila en el Arena Santiago (Alice, Olive, Juanin y yo), acompañados de Nicha (amiga de Alicia), Jaime (quien ha sido múltiples veces citado en batig), Sebastián (hermano taxista de Jaime) y Alexis (quién no conocía, pero supuestamente debía conocer), sin contar las visitas esporádicas de Ximemilla (la mayor fanática de The Killers ever).

Fueron 3 horas de larga espera antes de entrar. Pero la pasamos re bien. Jugamos a “hombre chileno vivo”, Jaime descubrió que The Killers había lanzado un nuevo disco llamado Day & Age y que tenían más sencillos que la canción de Pantene. Juan se lamentó no haber salido en caballo de su casa (¡incluso tenían el palito que sirve de estacionamiento!) y Alicia y Nicha dieron jugo riéndose de un gil que intentaba imitar a Brandon Flowers (vocalista). Olivia me reclamó reiteradamente porque la había hecho llegar tan temprano y no había llevado ningún paper que leer, Sebastián “el bioquímico” Riquelme conversó con  la fila entera y yo me quemé con el sol (al día siguiente me dolía).

A las 6 se abrieron las puertas y corrimos a las mejores ubicaciones de platea alta (cerca, pero no tan cerca, del escenario y en la barandita, sin que nadie nos tapara). A las 6:50 comenzó a telonear De Saloon. Yo no cachaba a esos cabros, pero igual me gustaron (incluso me lesearon mucho porque me motivé caleta con una de sus canciones, al nivel de cabecear, como si de un concierto de rock se tratara… amargados no más =P).

Y llegó uno de los momentos históricos de batig. Con el debido permiso de mis acompañantes (los cuales ya firmaron un contrato en el que me ceden sus derechos de imagen) y con el aporte creativo de Nicha (fotógrafa) trataré de que se hagan una idea del grupo a través de unas fotos (las primeras fotos publicadas en la historia de batig… esto de no tener cámara).

Nicha, Alicia y Juan Antonio en una foto pokemona

Secu (yo) y Olivia en una foto happy

Del resto no tengo fotos (al parecer Nicha no estaba ni ahí con los hermanitos Riquelme).

Se puede apreciar lo felices que fuimos.  Creo que en parte estábamos medios “high” con el olor a alucinógenos varios que provenía del sector cancha vip (donde, sin intención de apuntar con el dedo a nadie, estaba la Ximemilla).

La cosa es que a las 8:04 PM  salieron (o entraron?) Brandon y compañía al escenario y redefinieron nuestro concepto de maravilloso. Cada verso de sus canciones fue una explosión de energía. Luego de un par de minutos, sonries para ti mismo y te das cuenta de la verdad: toda la música de The Killers está hecha para ser escuchada en vivo. Si hubiera tenido los discos en mi casa hubiera llegado a botarlos por inservibles (taringa fan detected).

Así se veía desde donde estábamos

El show es tremendo.

Partiendo por la escenografía con las palmeritas típicas del grupo, la serie de pantallas especializadas en dirigir al público (mostrando tomas de nosotros mismos, poniendo colores e imagenes alusivas a las letras de los temas, enfocando a los protagonistas en el momento exacto, etc) y terminando con los  papelitos y fuegos artificiales que lanzaron (sin mencionar el traje con plumitas que llevaba puesto Brandon y que en declaraciones posteriores Jaime confesaría que le “produce algo”).

Papelitos a lo final de la champions

Chispita te acompaña

Yo lo disfruté con cuatica. Me las canté todas y terminé cansado de tanto dar jugo. En especial cuando tocaron mis cuatro temas preferidos seguidos (Spaceman, A Dustland FairyTale, Read My Mind y Mr. Brigthside ). De vez en cuando bajaba a la tierra y le echaba una miradita a las tres chicas, que tanto gritaban y se movían que pensé que se iban a caer por la baranda (en especial la Nicha, que se estiraba tratando de alcanzar a Brandon). Me atrevería a decir que  a un par les vi caer lágrimas por sus mejillas cuando el tipo tocó piano. xD

Creo que la música de The Killers es más catchy que nada y quizás por eso son mirados en menos. Aún así confío que en un futuro tendrán el lugar que se merecen en la historia de las bandas gringas de pop-rock.

Por último dejo un video para que se hagan una idea. Es de un DVD en vivo que es idéntico al show que mostraron en Sudamérica (a excepción de las intervenciones en español de Flowers). No sabía cual canción mostrar (porque me gustan muchas), pero me decidí por esta que tiene la particularidad que antes del concierto no me gustaba para nada (encontraba que era el único hit aburrido de The Killers).

Después nos fuimos ultra felices al metro, soñando con el día en que los volvamos a ver (ya sea acá en Chile o en New York). También nos pusimos de acuerdo para ir a otro concierto (el cual quedará en suspenso hasta una próxima edición de batig).

PD: Se viene tremendo post. Manteneos atentos.

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Lecturas para un Bello Sino

Lo que dije hoy, 19 de Noviembre, en Lecturas para un Bello Sino, lanzamiento Beauchefiano de “Con los Ojos del Sesenta”, segundo libro de crónicas del Profesor Sergio Jara-Diaz (Argos Jeria).

“Primero que nada agradezco al profesor Sergio Jara por la oportunidad. La verdad es que desde la primera vez que leí un libro, he querido presentar uno. Cuando me invitó a esta actividad, Lecturas para un Bello Sino,  me dediqué a elegir concienzudamente qué decir. La situación es compleja: en esta sala se encuentran amigos, colaboradores, compañeros del Profesor y quizás hasta fieles auditores del programa, personas que ya mucho saben del Bello Sino ( pues imagino el profesor ya les debe haber insistido varias veces sobre el tema) y que probablemente ya leyeron el libro. Pero a su vez, también han  llegado algunas caras nuevas, compañeros que movidos por la curiosidad o por una certera invitación en alguna página web, han decidido invertir la última hora libre del semestre en este lanzamiento.

¿Cómo dirigirse a este grupo tan heterogéneo? En una primera instancia pensé en hablar sobre el autor, Sergio Jara o Argos Jeria, situación que, debido a la relación alumno-profesor que compartimos, hubiera resultado un tanto incómoda. Pensé también en no hablar de nada realmente y rellenar unas hojas con frases para el bronce y salir falsamente victorioso del paso. Incluso pensé en mencionar al Bello Sino y luego lanzar una seguidilla de auto-referencias, tratando de evitar cualquier juicio comprometedor y de añadidura quedar como una persona interesante, lo cual puede ser muy bueno o desastrosamente malo. Sin embargo, he decidido ponerme a la altura de las circunstancias y enfocar mis palabras en un tema increíblemente original para la ocasión: hablaré sobre el libro. Y tan sólo por un asunto de congruencia temporal, comenzaré contándoles cómo fue que ese libro llegó a mis manos.

A principios de este semestre fui “contratado” como ayudante de Economía de Transporte/Microeconomía Avanzada, curso dictado por el Profesor Sergio Jara.  Digo “contratado” así, entre comillas, con el fin de resaltar el carácter voluntario que el mismo Profesor le ha dado al cargo,  precisando él desde el primer momento que yo no realizaría la pega motivado por el sucio dinero, sino que por la alegría de trabajar junto a su persona.

Con la preocupación propia de un ayudante, visité periódicamente la oficina del Profesor en busca de orientación en las diversas evaluaciones que me comprometí a corregir. Diferenciar entre un azul y un rojo no es difícil, el problema está cuando se desea hilar más fino y juzgar si una respuesta es buena, medianamente buena o medianamente no tan buena.  Y en eso nos gastamos el tiempo: discutir sobre las correcciones, las actitudes de algunos alumnos y los últimos DVDs vistos. Pero lo que me interesa en sobremanera destacar es la forma en que esas visitas terminaban. Al principio no pude distinguir bien lo que estaba sucediendo, quizás sesgado por la barrera natural entre un académico y un simple ayudante o por el apuro de la dura jornada universitaria. Pese a todo, no pude dejar de dar cuenta que cada vez que nos despedíamos, el Profesor Jara me miraba fijamente, como esperando una última palabra.

         Y así fue durante todo Agosto, las visitas terminaban con esa terrible mirada inquisidora y con mi mente preguntándose qué diablos se esperaba de mí. No fue hasta finales de mes que el Profesor se atrevió a formular la pregunta que guardaba pacientemente en su interior: “Sebastián, ¿Qué te pareció mi libro?”  Un poco extrañado le contesté, amparado en los derechos del estudiante pobre, que su último libro, Con los Ojos del Sesenta,  no estaba al alcance de mi bolsillo y, por más interesante que pareciese, me era imposible adquirir.   (Debido a que se está vendiendo el libro aquí mismo y que es justamente su lanzamiento, debo detenerme y dejar bien en claro que el libro NO me parece caro, tan sólo sucede que la compra de libros de crónicas es un ítem poco prioritario en la canasta de bienes de un universitario).

“Pero Sebastián, si yo te lo regalé”  acotó el Profesor convencidísimo. Convicción que se transformó en duda cuando le respondí que si me había regalado el libro, yo no me había dado por enterado. Con rapidez sacó un ejemplar de “Con los Ojos del Sesenta” de alguno de los rincones secretos de su oficina, lo dedicó y me lo entregó junto con un “espero tus comentarios”.

Agradecí el regalo, lo guardé en mi mochila y me propuse leerlo cada vez que tuviera un poquito de tiempo libre (dígase profesor atrasado, compañeros de grupo impuntuales, partido de futbol fome, viaje en el metro, etc).  Lo terminé en dos días.

¿De qué trata el libro?  El libro contiene 60 crónicas (creo, por lo menos era esa cantidad la última vez que las conté) sobre la búsqueda del Bello Sino, respaldadas por la visión de un sesentero fiel. Todas las crónicas fueron escritas previamente en el blog de la Radio Universidad de Chile y, antes de eso, habladas  en el programa de la misma radio llamado “Bello Sino”, conducido por Argos Jeria, alter ego de Sergio Jara-Díaz.

¿Qué es el Bello Sino, se preguntarán algunos de ustedes? El Bello Sino es algo que, déjenme decirles, deberían haber estado buscando hace rato y, sin ánimo de  definirlo ni adelantar fragmentos de las lecturas, se puede entender como un mejor futuro colectivo. Si les motiva, y aquí le hablo a los “nuevos”, lo primero que harán, como todo siglo-veintiuntista que se precie de tal, es buscar Bello Sino en el Google. Les adelanto que no sacarán mucho de eso, pues las primeras 5 páginas que aparecen como resultado corresponden a referencias a este mismo libro, programa radial o autor. El resto de paginas sugeridas por google en realidad no dicen mucho. Así que les sugiero extraer toda la información necesaria en esta misma instancia y luego continuar su búsqueda por sus propios medios.

Volviendo al libro “Con los Ojos del Sesenta” quiero destacar que absolutamente todas las crónicas terminan con una oración alusiva al Bello Sino, siendo éste el recurso ocupado por Argos Jeria para recordarnos que todo debiera tener como fin la búsqueda del Bello Sino. Desde ya les advierto que mi pequeño discurso también terminará mencionando al Bello Sino, haciendo un guiño al libro que hoy nos convoca y alivianando la siempre complicada elección de la última frase, frase que siempre esperamos sea astuta, impactante y sobrecogedora, dejando al público maravillado y con ganas de aplaudir. Así que ya saben, cuando termine un párrafo con las palabras “Bello Sino” y deje de mirar estos papeles, será el momento de aplaudir.

Resulta sorprendente notar que la brecha generacional es más un auxilio que un impedimento en la lectura de este libro sesentero. Tenía el prejuicio de que, al ser yo una persona tan lejana a los sesenta (creo que mi madre alcanzó a vivir año y medio en esa década), el libro ni siquiera me tocara, convirtiéndose en uno más en la extensa lista de libros bien escritos, pero indiferentes que me ha tocado leer. Y digo “me ha tocado leer” y no “he leído” pues  afortunadamente en este mundo hay más libros que personas, siendo ellos quienes deben buscarnos, seducirnos y hacer todo tipo de triquiñuelas para que los leamos, como por ejemplo bajar su precio, presentarse en feria mix, venderse 3×1 o lanzarse en universidades.  Uno conoce a los 60 en las películas, los discos o los libros de historia, pero el no haber vivido esa época baja notablemente la capacidad de entender.  De todos modos las similitudes, o coincidencias, llámenlas como quieran, aparecieron constantemente durante mi lectura. Por ejemplo, el Profesor Jara cuenta en una de sus crónicas que el primer libro que compró con sus ahorros fue “La Isla del Tesoro” justamente el primer libro que yo adquirí en mi época colegial guardándome el dinero del almuerzo. También Argos Jeria confiesa una severa adicción a “El Tesoro de la Juventud”, esos 20 tomos verdes que por tantas horas sembraron en mi imaginación un montón de cuentos, pasatiempos y narraciones interesantes. La brecha generacional resalta estas pequeñas sincronías, puntos en común, creando una cierta complicidad entre autor y lector, convirtiendo la presupuesta lejanía en un maravilloso y sorprendente “chuta que coincidencia”.

Los regates de Bernardo Bello por la banda izquierda de Colo-Colo pueden ser perfectamente los de Roberto Cereda en la actualidad , la pérdida de privacidad de Bob Dylan puede ser compara con la angustiosa y naciente fama que viven tipos como Chinoy, quien pide constantemente no revelar su nombre por parte de los medios.  El gran clásico de Tarantino será en un futuro la película que estrenó el verano pasado Paul Thomas Anderson. Todo tiene su análogo en este universo. Es más, luego de este análisis se puede deducir fácilmente las verdaderas intenciones del autor: no es un libro mirando a los 60, sino que un libro mirando desde los 60.

No aparece en el libro explícitamente, pero con el Profesor Sergio Jara compartimos el gusto por el cine y los DVDs, recomendándonos películas y comentando el uno al otro las últimas que hemos visto. No deja de ser sorprendente esa similitud de gustos entre dos personas tan aparentemente distintas. Mis compañeros se reían mucho porque, cuando hicimos juntos el curso Economía de Transporte, el cual repito es dictado por el Profesor Jara, me preguntó 3 veces en el semestre que había comprado en la TxT, en virtud a que, falto de carpetas, guardaba mis apuntes dentro de una de las bolsas de la tienda. La respuesta fue siempre la misma: compré un DVD, El Niño, de los hermanos Dardenne. El profe, siempre con la última palabra, me comentaba que existía otra de nombre muy parecido, El Hijo, que también es de estos hermanos belgas. No sé si el profesor ha visto alguna de estas dos películas, pero ya es un mérito para mí que las conozca y sepa de su existencia. En la búsqueda del Bello Sino quisiéramos verlo, leerlo y disfrutarlo todo. Pero sería imposible hacerlo, debido a la restricción temporal y presupuestaria que nunca relajamos.

Otra cosa que muy personalmente me llamó la atención del libro es precisamente que sea un libro. Me explico.  Uno de los autores que muy sutilmente es citado en “Con los Ojos del Sesenta” es Alberto Fuguet. Escritor que me gusta mucho y que tiene el reconocible mérito de haber hecho a un Beauchefiano protagonista de una novela agradablemente pop, me refiero a “Las Películas de Mi Vida”, para quien le interese. Fuguet dijo alguna vez, cuando se le preguntó acerca de la incipiente superioridad de los libros electrónicos sobre los tradicionales, que el papel seguiría siendo la piedra base de la literatura porque nos permitía hacer anotaciones en él y así, entre otras cosas, resaltar lo que nos gusta, eliminar el párrafo que nos desagradó, corregir al narrador o sobrescribir nuestro nombre sobre el del personaje principal. Sin duda una provechosa forma de disfrutar un libro. Los libros de crónicas de Argos Jeria hacen lo que parecía imposible: llevan el audio de la radio al papel, abriendo la búsqueda del Bello Sino a otras latitudes. Porque un programa de radio no se puede parar, ni interrumpir, menos intervenir. Lo más cercano a eso son los PodCasts, programas que se pueden descargar como archivo mp3 y escuchar en el ipod mientras se viaja en TranSantiago. Pero lo único que permiten los PodCasts es pausarlos, disfrutar de ellos en el momento que quieras y no tener que seguirles la pista todas las semanas a cierta hora y cierto día. Cualidad, por cierto, muy apetecida en este mundo que, como dice Argos Jeria, tan paradójicamente apurado sobrellevamos. El Bello Sino no existe en formato PodCast, aún. Así que los libros han sido una verdadera revolución y un paso necesario en la búsqueda de un Bello Sino multiformato.

         Aprovecho el lugar y la instancia para rescatar el espíritu beauchefiano que empapa al libro. Es cierto que al estudiar acá se aprende una nueva lengua, una complementaria forma de pensar y se inician los lazos que en un futuro se convertirán en una verdadera cofradía, efectos que considero exclusivos de las instituciones prestigiosas como la que compartimos la mayoría de los de esta sala. En “Con los Ojos del Sesenta” están presentes todas las anteriores, pero ocultas, cuidando de que nuestro dialecto lo entienda cualquiera y que los beauchefianos seamos espectadores privilegiados, pero de ninguna manera exclusivos de algunas de las crónicas. Escuchar a Argos Jeria hablar de formular problemas, soluciones factibles, tirar límite, el signo de la derivada, afirmar que algo se tiene casi por definición o que se hará un análisis a largo plazo, nos hace sonreír y recordar lo que somos. Aunque sea por dos palabras o por una línea.

         Las crónicas tienen una suerte de “Replay Value”, algo misterioso que las hacen no sólo entretenidas de leer, sino que también entretenidas de releer.  Es como, si se me permite la comparación, leía tiras de Mafalda cuando niño y varias veces no entendía los chistes, pero de todas maneras me reía. Sabía que había algo gracioso, oculto tras la forma. Sucede lo mismo con las crónicas, tienen una esencia detrás que las hace atractivas (¿el Bello Sino?), independiente de si el tema es Bob Dylan o un viaje en el extranjero. Y para aquellos que no les ha quedado muy claro aún, puedo decirlo de manera más directa: los escritos tienen un efecto reconfortante, el cual permite posicionar la compra del libro en un lugar privilegiado de nuestro flujo de caja, pues tiene un valor residual que aumenta con el tiempo.

         Me gustaría sentir, luego de estos minutos de sinceras palabras, que he cumplido. Que mi pequeño comentario sea un buen inicio para esta jornada de búsqueda y que ustedes los espectadores, el profesor Jara y hasta yo mismo podamos respirar satisfechos, con un objetivo común en mente. Porque más que una cruzada personal de Argos Jeria o un compromiso intelectual-social de pocos,  deberíamos construir todos juntos un destino. Que cada uno busque su Bello Sino no servirá de mucho, se los aseguro.  Más que apuntar a un mismo blanco, deberíamos ocupar todos la misma arma. Eso es lo que demuestra “Con los Ojos del Sesenta”. Eso es lo que necesitamos para dejar de buscar y de una vez por todas encontrar el Bello Sino”.

 

PD: Cuando tenga tiempo posteo mis comentarios.

PPD: Comenten!!!!!!

Escuela de Verano

Responder a la pregunta “¿Qué es la escuela de verano?” cuando tienes 21 años y más de un par de escuelas de verano en el cuerpo es un lío de proporciones.

Si me hubieran preguntado eso a los 16, cuando hice mi primer curso (Mate II) imagino mi repuesta:” eh.. bueno.. es algo donde voy a pasar Enero muerto de calor”.

Pero responder ese acertijo ahora es algo que, aunque lo intente, jamás podré hacer.

Sin embargo, querido lector, le invito a presenciar mi “intento de respuesta”. Vea como Sebastián Astroza se complica entero tratando de responder lo irrespondible.

Verano 2003, entro a Matemáticas II con el objetivo de aprender lo suficiente para la PSU y así quedar en “Arquitectura”. Tremendo error. Terminé enamorado de beauchef, soñando con entrar a Injeniería y dedicarme a la Matemática (o a los edificios). Hice amigos, hice enemigos, me tiraron a la pileta, quedé tercero ( detrás de mi hermano y el Pedro Acosta… fui primero gran parte del curso, hasta que en el examen me pifié en la pregunta de trigonometría), una niña loca me cortó el pelo. Pero lejos lo más impactante fue escuchar a la profe Leonor (a quien le debo demasiado) hablar de “Inducción” y de “la enseñanza de la Matemática”. Creo que ese día decidí que mi futuro estaba cerca de la Q10, de la Mona, de la Injenieria con jota, el Gorbea y… el taca taca.

Estudié, estudié y estudié. La noche del 4 de Enero del 2004 recibí una llamada de la Universidad de Chile felicitándome por mi desempeño en la PSU de Matemáticas e invitándome a estudiar gratis en la mejor universidad del país. Falté al primer día de Matemáticas III para ir al Buenos Días a Todos. jajaja. Puro jugo.

En Mate III hice muchos más amigos y aprendí un montón de cosas que harían mi primer año de universidad mucho más fácil.

Pasaron los años y apareció la gran oportunidad de mi vida: hacer clases.

El verano del 2006 tuve mi primer curso como auxiliar (Matemáticas II). Enseñar era mucho más entretenido de lo que imaginaba. Ver la cara de espanto de los alumnos cuando explicas algo complicado o ver a algunos reirse (o por lo menos sonreir) cuando explico algo “supuestamente serio” son cosas que no tienen precio.

Jamás he podido hacer una clase sin intentar agradar. Siempre intento bajarle el perfil a lo académico e intentar no provocar sueño. A veces sale… a veces no.

Conocer a tus alumnos es interesante. Hay tantas historias, tantas anécdotas, tantos personajes, tantas circunstancias inesperadas que retratarlas todas me tomaría una biblioteca entera.

Hay chicos que sacrifican tanto para asistir a la escuela… niños que realmente viven un sueño de verano.

No sé si fue porque yo era más joven o porque el mundo se movía más rápido en ese entonces, pero creo que jamás tuve tanto feeling con un grupo como aquella vez.

Después del día en que entré todo nervioso a la Q10 a mi primera clase nunca más dejé la docencia.

Han pasado dos años y ya llevo 3 escuelas de verano, 3 semestre de álgebra y 1 semestre de cálculo en mi historial. Se podría decir que soy un veterano (pero tengo 21 no más eh!!!). Incluso antiguos alumnos ahora son auxiliares(me emocioné cuando lo supe… T_T)

En este minuto acabo de volver del asado de “finalización de curso” de Matemáticas II Sección 1 2008 y me da un poco de nostalgia mirar hacia atrás. Este verano fue demasiado rápido y extraño. Hice cosas que jamás había hecho como jugar a la pelota ( logrando resultados mucho más satisfactorios de los que esperaba) , dejar libre a algunos alumnos (antes perseguía a todos los que faltaban a clases… este año los dejé ser), hablar por micrófono es la ceremonia de premiación, entregar los primeros puestos sólo a “niñas” (inédito en la historia de EdV) y humillar en taca taca a mis alumnos (siempre me contenía y bajaba mi nivel para que no se frustraran).

Justamente mientras estaba frente al micrófono en el Auditorio Gorbea pasaron por mi mente un montón de recuerdos. Sentí que debía escribir esto. Sentí como cuandos en la noche miras las luces de los autos, cierras los ojos y puedes seguir viendo su destello, su trayectoria.

De mi discurso lo único que quedó en mi memoria ( a pesar de que según Diego hablé como loco por minutos ) es una frase: “Preguntar es una vergüenza de un instante, no preguntar es una vergüenza de toda una vida”

Lo admito… por unos minutos me creí Senfield. Estaba en mi salsa.

¿Cómo pasar de un niño asustado leyendo en el temario de su primer curso de verano la palabra “derivada” (materia que, según mi compañero de asiento, se veía en todos los colegios de Chile) a un auxiliar confiado dando su propio speech en el Gorbea?

Eso es Escuela de Verano. Un cambio… un martillazo al espíritu. Una nueva forma de mirar las cosas y de experimentar el mundo.

Hoy me cuestiono muchas cosas.

Por un lado me encantaría volver el próximo año.

In the other hand… no sé si eso sea posible.

¿Será este el final de la historia?

PD: Como lo hice en el 2006. Este año quisiera agradecer su simpatía y su presencia a personas como Diego, Franco y a todos los alumnos de la sección. ¡Se pasaron!

2007

Lo mejor de la Navidad son los programas especiales que pasan en el tele (Friends, Los Simpsons, los Picapiedras, etc).

Lo mejor del año nuevo son los rankings.

No me quiero quedar atrás (aparte ando aburrido)

 

Suceso del año: TranSantiago

¿Podría agregar algo más?

Por lo menos el mundo se interesa por lo que estudias… y eres centro de atención por un buen rato si es que sale el tema.

 

Noticia impactante: Madeleine McCann

Este año tuvo tanta tragedia (política, social, natural, deportiva, logística…) que me fue muy difícil elegir esta categoría. Creo que el caso de Maddy es, por decir lo menos, un golpe estrepitoso e imprevisto a tu orgullo humano. Uno de mis sueños siempre ha sido hacer de guionista/director de una película… lamento decir que una de mis grandes ideas era filmar una historia del estilo de este secuestro (con ciertos detalles que no revelaré para que no me fusilen la trama). La realidad se me adelantó. Pensé que esto pasaba sólo en el cine.

Cada vez que aparece esta chica en la televisión o en internet me baja una pena tremenda. Un poco de culpa también. Ira.

Un mundo sin “Madeleines” es un mundo necesario. Algo que debería ser pero que nunca ha sido.

Leaving no stone unturned, someone knows where she is…

 

Comedia del Año: SuperBad

Esta la debía. Fui con mi amigo Diego al cine a ver este pedazo de película. Le tenía fe, en especial porque encuentro a Bill Hader muy cómico y además me habían hablado muy bien de Seth Rogen.

Me reí un montón… aparte tiene un final lleno de interpretaciones.

¿De qué se trata?

Lo típico. Adolescentes en una fiesta.

Pero está “bien hecha” (me carga cuando dicen eso… =P)

 

Momento Noob del Año: Partido Chile Paraguay

Iba con mi hermano, Felipe (pololo de mi hermana) y Sebastián (primo de Felipe) en “la TranSantiago” 103 (creo) camino al Estadio Nacional. Esa noche jugaba Chile contra Paraguay (matador incluido) y estábamos todos muy ilusionados con lo que podía hacer el equipo (el técnico no, porque no lo paso). Yo me vestí para la ocasión: mi polera Roja de España 82 (Naranjito).

Para variar el bus estaba repleto. El señor que estaba al lado mío iba con el uniforme completo de la selección y un gorrito de bufón. Cuando vio mi polera se le iluminaron los ojos.

– Esa polera es de España 82 – me dice con un dejo de esperanza

– Sí, me gusta mucho

– Ese fue el mundial donde Caszeli se perdió el penal.

– Sip. Ese mismo.

– Yo estuve ahí niño.. yo estuve ahí.

Esas última palabras me las dijo con un orgullo y un cariño tremendo. El tipo se sentía lo más bacán de la tierra por haber presenciado uno de los momentos más desastrozos de la historia del deporte chileno.

Sinceramente no lo entendía. Pasé gran parte de la espera (previa al partido) pensando en que ese señor estaba loco.

Perdimos. 3-0.. pudo haber sido mucho más.

Según Carcuro es la goleada histórica en el estadio nacional y que ese día se recordará por generaciones como el peor resultado jamás visto de nuestra selección en canchas de nuestro país.

Quizás en un futuro… cuando sea viejo vaya al estadio y me encuentre con un chico que lleve una polera de Chile 0 – Paraguay 3.

Le diré con orgullo: “yo estuve ahí”.

 

Freakismo del año: Rachmaninoff

Sucedió en una de mis aventuras culturales. Me llegó un mail del grupo de cine de la UC (al cual pertenezco) promocionando la premiere de una pelicula chilena sobre el compositor y pianista Rachmaninoff. Obvio que me dieron ganas de ir.

Fui.. todo despreocupado.

Cuando llegué me di cuenta que era con invitación, había que ir decentemente vestido e incluso podría disfrutar de un coctel después de la proyección.

Rayos.

Pensé dos cosas: me devuelvo desconsolado o…. pido que me dejen pasar.

Esperé que la sala se llenara y solicité el permiso para entrar argumentando que era un fanático del cine y de Rachmaninoff.

Pasé!

La película era demasiado freak.

Algo muda.

Llena de planos y cámaras extravagantes (en algunas partes la película estaba espacialmente al revés).

Blanco y negro.

Siento que el formato le quedó grande al director… no debería haber durado más de 50 minutos.

Pero bueno.. la vi.

 

Banda del año: Arcade Fire

Cuando apareció Arcade Fire, con su disco Funeral, todos lo calificaron con palabras tales como “monumental”, “épico” o “majestuoso”. Incluso Bowie diría que eran la mejor banda de la historia (cosa que suena “exagerada”… pero que pasa a ser “levemente exagerada” cuando los escuchas). Lo que nadie pensó es que lanzarían un segundo disco y que se superarían.

Yo no sé si existan otro adjetivos que eleven más aún la música de este grupo… lo que si sé que nos pusieron en problemas a todos los “opinólogos” con su segundo disco.

¿Cómo diablos quieren que los llamemos ahora?

¿Dios?

Bueno.. el título de mejor banda del año se lo lleva Arcade Fire por su disco Neon Bible lanzado a principios del 2007. Una delicia.

 

Libro del año: Harry Potter and The Deathly Hallows

Y se terminó.

T_T

Fin.

Me gustó. Esperaba mucho menos.

Es que terminar una saga como Harry Potter es una responsabilidad tremenda. Requiere de jerarquía y nervios de acero.

Rowling sobrepasó mis propios temores y logró conmover con un final para el recuerdo.

 

Pelicula Decepción del año: XXY

Ganó el premio del jurado en Cannes. Nominada al Goya y la propuesta Argentina al Oscar.

Una basura.

Totalmente sobrevalorada.

Ni siquiera desarrolla el tema que la convoca.

Es una cantidad de película que lo único que tiene es una “idea”.. nada más.

No pasa nada… no esperen nada… no recibirán nada.

Para el que le interese… trata de una chica/o hemafrodita (hombre y mujer a la vez) . Eso es todo.

Además el personaje me recuerda al de Obedece a la Morsa (malos recuerdos)

 

Premio Limón: La niña gitana.

Debo admitir que este premio estaba reservado para otra persona, sin embargo hoy me ocurrió algo que me hizo cambiar de idea.

Iba caminando a la Estación Central para comprar nueces que mi abuela necesitaba para hacer un pan de pascua cuando una chica de unos 14-15 años se me acercó.

No parecía gitana. No tenías los ragos.. a lo más vestí una falda larga.

– Mi amor, puede decirme donde queda el hospital?

– Ehm… cual hospital?

– El más cercano… es que soy nueva acá.

– No se me ocurre ningún hospital cercano.

– Deme su mano para leerle el futuro – dijo mientras se abalanzaba contra mi brazo.

– No gracias, no me gusta eso.

– ¿Me va a dejar con la mano estirada?

– Mmm.. sí.

Me fui rápidamente mientras me gritaba: “La maldición de la gitana será terrible y caerá sobre tí”.

Me asusté.

Recuerdo haber leído “Maleficio” del maestro Stephen King donde pasaba algo parecio. Al protagonista le pasaban todas las penas del infierno.

¿Y si me moría en el camino?

Compré las nueces con miedo.

Cuando me devolvía vi a la niña de nuevo… pero ni siquiera me miró.

Ella se ganó el premio limón… por mala onda. Además logra ocultar a la persona que durante todo el año mereció este premio… ¿será usted?

 

Palabra del año: Procrastinación.

Lectores del año: Ustedes. =P

El Niño, los Little Children y la Malta con Huevo

Tengo como lectura (para estas vacaciones) un capítulo del libro del profesor Jara titulado: Travel Demand and Value of Time. Es un texto interesantísimo y, por lo poco que he leído, escrito con genialidad. Mi problema está en que no soy muy bueno con el inglés o, mejor dicho, no soy tan bueno como quisiera. Es por eso que decidí comprarme un diccionario de inglés. Pero no quiero el típico diccionario con traducciones, quiero uno que defina palabras utilizando el inglés (un diccionario inglés-inglés si queremos utilizar la estúpida notación de los libros de lenguas).

 

El Sábado se me ocurrió la estupenda idea de recorrer el centro de Santiago en busca del ya mencionado libro. Mi búsqueda me llevó, sin querer, a comprarme un DVD. Llevaba por lo menos tres meses buscando esa película. Se llama El Niño (L’ Enfant), es de los hermanos Dardenne y es protagonizada por Deborah Francois (again). Ganó Cannes (por mencionar algo…) en su momento y la cantidad de buenas críticas que he leído de este film son comparables a la cantidad de átomos presentes en una taza de café. Osea.. caleeeetaaaa.

 

Trata sobre una pareja de marginales (gente pobre.. na que ver con derivadas… =P) felices.. sí, felices, aunque les resulte extraño (para que vean que existe gente sin dinero y feliz). Acaba de nacer su hijo (el Jimmy) y ella intenta disfrutarlo. Él, un poco más pragmático, decide vender a su hijo para conseguir dinero.

 

A mi me gustó un montón. Creo que sabe llegar directo al sentimiento y, además de ser cinematográficamente perfecta, muestra con crudeza una realidad que, tal como en Europa, podemos vivir por estos lados. Esa pobreza injusta de personas que no tienen altura de miras porque sencillamente no tienen oportunidad alguna. Es triste ver como un par de jóvenes desperdician su vida encerrados en un mundo podrido y, sin quererlo, condenan a su descendiente a una condena prematura. Y lo peor es que igual son felices, lo que me hace pensar que el problema no está en ellos sino que en nosotros.

 

Otra cosa que no entiendo es porque el cine europeo no ha logrado pegar en nuestro país. Es cierto que ahora las películas españolas gozan de cierta fama y la gente las tiene como opción en el momento de elegir una película para ver en el cine. Pero el cine francés o el alemán, por nombrar algunos, no pegan en el público general (no me refiero a los entendidos o los cinéfilos) y son descartadas prejuiciosamente por la mayoría. ¿Qué pasa? ¿En verdad es tan raro?

 

Otra película que vi hoy fue Little Children. La bajé de mininova (siii.. “como tu película” style) porque la protagonizaban Kate Winslet (Tangerina!), Jennifer Connelly (Deborah) y el tipo de Hard Candy (ni idea como se llama). Además desde que pasó por las salas locales que me tincaba.

 

Definir la trama es un difícil. A mi gusto existen tres tipos de películas:

 

a) Las que muestran un mensaje claro y además lo explican.

 

b) Las que muestran el mensaje, pero no lo explican.

 

c) Las que, a pesar de tener un mensaje oculto, no se molestan en mostrarlo y menos en explicarlo (como por ejemplo Hierro 3… o la mismísima El Niño).

 

Yo creo que esta pelicula no muestra el mensaje, pero de todas maneras lo explica (osea no es ni del tipo a, ni del b, ni del c… comienzo a pensar que mi clasificación de peliculas tiene ciertas fallas…XD). En definitiva: cuesta digerirla.

 

Trata sobre una madre “distinta”. Una mujer atormentada por la vida tan simple de la dueña de casa (dependiente de un esposo) y que, a pesar de tener un doctorado en lenguas inglesas, debe vivir bajo la condena de criar a una niña que ni siquiera entiende. Por otro lado está un abogado pseudo fracasado (también casado) que jamás ha sido capaz de pasar el examen de grado (más que nada porque no quiere). Se conocen, se enamoran y ven en ambos una segunda oportunidad y la posibilidad de “vivir” (que a fin de cuentas es la gran misión que tenemos todos). Paralelamente se muestra la historia de un abusador de niños que, luego de pasar sus añitos en la carcel, es liberado y se instala en el barrio donde transcurre la historia. Los vecinos no lo quieren y le hacen la vida imposible.

 

Es una excelente película por donde se le mire. Está genialmente narrada, tambaleándose en la cornisa que separa la realidad y el espacio infinito a cada momento. Más no puedo decir (para no estropear la trama) pero de todas maneras agrego que me pareció notable la manera en que se enlazan las dos historias y la forma que tiene el director de afrontar la esencia de la película: los niños. Siento que la figura del niño tiene la misma importancia para Occidente como la tiene la figura del anciano en Oriente. Creo que cada pregunta que alguna vez nos hacemos siempre tiene que ver con lo que fuimos de niños. Más que mal el 99% de nosotros tiene que vivir con el fracaso de no haber sido niño prodigio (ya es demasiado tarde para aspirar a ello no?).

 

No se puede cambiar el pasado, pero el futuro puede ser otra historia… y tiene que empezar en alguna parte.

 

 

No me acuerdo que día fui a ver esta película con mi hermana (saludos cuando lo leas!). Me sorprendió lo entretenida y distinta que era. A pesar de casi caer en los tres clichés del cine chileno (le faltó nombrar a Pinochet no más) se impone en el horizonte criollo como una de las obras fundamentales de nuestra cultura. Trata sobre dos amigos (Vladimir y Jorge) que se van a vivir juntos. Uno es un artista chanta que se gana la vida pidiendo y el otro es un científico trabajador, nerd y bondadoso. Las cosas empiezan a retorcerse cuando Vladimir comienza a experimentar viajes temporales (?_?) y conoce, entre otras cosas, a una chiquilla obsesionada con el cine gore y la brujería.

 

Malta con Huevo fue producida por Alberto Fuguet (y se nota!). Hablar de Fuguet es meterse dentro de las fauces del Chile actual y caminar sobre suelo minado por nosotros mismos. Leer a Fuguet es un desafío enorme que todo chileno menor de 30 años debiera experimentar alguna vez (así que invito a hacerlo a quienes aún no tienen el gusto). La verdad es que este hombre fue la gran razón por la que me animé a verla.

 

Recomiendo la película a ojos cerrados: es pop del bueno. Además no desilusiona en su descenlace y maneja de manera magistral diversos narradores y puntos de vista. Y por si esto fuera poco se reirán bastante seguido y quizás algunos sonrían nerviosamente al mirarse en ciertos personajes (ojalá no en Vladimir…).

 

Con este triple post salta a la vista que he andado haciendo este 18.

 

PD: Aprendí donde estaba el botón de justificado.. jajajajaa.

 

Live from New York, it’s …

Con el ánimo de ponerme al día con esto del weblog he decidido resumir en pocas líneas lo que ha sido de mi vida artística-leisureal. Una vez alguien dijo que “un hombre es lo que ve”. Yo interpreto ese pensamiento (haciendo la analogía con el refrán renacentista) como “dime lo que ves y te diré quien eres”. Así que chiquilines… a continuación un completo panorama de lo que estuve “viendo” o “disfrutando” durante todo este lapso de no posteo (creo que fueron como 6 meses).

Me encanta el cine (como a todo ser humano que se precie de tal), así que empecemos por ahí. Grandes películas que he visto ultimamente:

La Tourneuse de Pages

 

Un día estaba de ocioso navegando por mininova y se me apareció esta película. Para serles sinceros la bajé únicamente porque la protagoniza Deborah Francois (ella es tan nice como Aure Atika, pero rubia). Ultimamente me he vuelto un fanático del cine francés… y eso que cuando era más joven lo odiaba (las vueltas de la vida).

La peli trata de una pequeña niña pianista hija de carcineros que, tratando de cumplir el sueño de toda su vida, va a probarse a una especie de “American Idol” pero en vez de America es Francia y en vez de Idols son niñitos-rubios-prodigios-que-tocan-Chopin. Y en vez de Simon el jurado es liderado por una gran pianista que, mientras nuestra querida protagonista toca su repertorio, se dedica a firmar autógrafos (lokita mala onda). Resultado: la pequeña se desconcentra y el sueño americano se va a la basura.

Pasan los años y por esas casualidades de la vida la niña se convierte en mujer, secretaria y ama de casas de la mansión en que vive la famosa pianista que le destruyó su futuro (que en esos momentos es presente). El resto no puedo contarlo… tienen que verlo.

Le película me gustó por las actuaciones, que están demasiado buenas. Además me recordó esa difícil tarea que tienen los músicos de elegir el momento exacto (o ver el espacio justo) para “dar vuelta la página” en mitad de un concierto. Como que a veces a uno le falta ese talento para rodear algunas cosas de la vida. Aparte el guión y la atmósfera son tan oscuros que iluminan.

Memories of Murder

 

Lo resumo en tres palabras: Pedazo de película. La vimos en la casa de Andrés en Viña junto a Jaime (el hidráulico) y Alonso (el pikashú). No podíamos parar de reír. Es un film koreano (de ese cine koreano que hace rato viene pateando los cerebros occidentales) lleno de energia y con una propuesta firme y clara. Decir que esta película no tiene cabos sueltos creo que no es una exageración.. es ser justo con el director y su reparto. Desde los prados de la primera escena hasta la lluvia del desenlace, todo está en perfecta armonía y sabe bien. Es de ese tipo de películas que, sin tener mensajes profundos ni cuestionamientos sobre la vida, te hace pensar el típico “¿Qué hago acá?” o “¿Por qué piloteo un Eva?”. Además tiene como 4 actorazos que son verdaderos profetas de la comedia, son como Messi, Henry, Ronaldinho y Dos Santos, pero koreanos.

La trama es simple: un asesino en serie aterra a un pueblito pacífico. La gente exige la captura a la policía y un par de investigadores se obsesionan con el caso. Dicen, algunos, que es muy parecida a Zodiac.. obviamente Memories of Murder salió mucho antes. Como siempre oriente va un par de milenios antes que occidente.

Me and You and Everyone We Know

 

Esta la vi en el Cine de la UC. La opera prima de Miranda July. La calificaría como “comedia”, pero en mitad de la película (si es que usted es tan lentito o lentita como yo) te aterra y desespera el mensaje escondido detrás de la tonta mirada de la prota y del hasta ese momento incoherente o incorrecto título: “Este soy yo, este eres tú y estos son todos los que conocemos…” Porque esta película muestra lo que es ser humano y lo que tanto nos cuesta aceptarlo. Si fuera el La Tercera le pondría 5, si fuera Hermes le pondría 2383217873 estrellitas. Una película para reír y luego quedar con la sonrisa helada en el rostro. Somos los que vemos… te lo dije al principio de esto.

¿De qué trata?

De ti mismo.

Nota: Mención especial a la cabra chica. La embarró. Indescriptible.

El Calamar y la Ballena

Son de esas películas que están hechas con el corazón (lo saqué de un cartel… jajaja) . Trata sobre el divorcio y la custodia compartida. Los padres son escritores. El niño pequeño es alcohólico y tenista. El mayor quiere ser escritor pero se dedica a copiarle las canciones a Pink Floyd para participar en el concurso de talentos de la escuela (pelicula ambientada en el 80). Y el calamar y la ballena son la clave de toda la película.

Sincera, preciosa, llenadora (pero sin ser FGM) y con un gustito a tocino con papas fritas… pero caseras!

Y como no sólo de cine vive el hombre… una serie y un programa que la llevan.

Life on Mars

 

“My name is Sam Tyler. I had an accident, and I woke up in 1973. Am I mad, in a coma, or back in time? Whatever’s happened, it’s like I’ve landed on a different planet. Now, maybe if I can work out the reason, I can get home”.

Serie de dos temporadas (8 capítulo de 1 hora por season) que en nuestro país transmite (por lo menos la temporada 1) HBO, los Domingos a las 23:00. Sam Tyler despierta 30 años en el pasado y no encuentra explicación alguna. Esta serie se sustenta en sus personajes. Los dos roles protagonicos (Gene y Sam) podrían aparecer solitarios sobre una pantalla blanca durante toda la serie y no aburrirían en lo más mínimo. Encontrar un par de caracterizaciones como las que conforman la serie es realmente difícil: mezclan la energía y taquilla de las series de hoy (dígase Jack Bauer o Peter Griffin) con la ancestral escuela británica. Se preparar una adaptación gringa de esta gran obra.. les aseguro que va a ser vomitiba. Así que vean la original antes que la echen a perder.

Saturday Night Live

Que más se puede decir de SNL… un programa que está desde 1975 al aire y que sigue siendo todo un exitazo. Tiene un humor fresco e irónico.. similar a series como Los Simpsons, pero jamás cae en el humor tonto gringo de peliculas como Los Simpsons. Obviamente lo dan los sábados por el Sony (a las 23:00).

Para el que no lo conozca (siempre existe esa persona que ha vivido enterrada los últimos 32 años de vida) le cuento que SNL es un programa conformado por una serie de “sketches” cómicos relativos a la actualidad mundial o simplemente a la vida mundana. Parodias por mil, originalidad por millar y muchas carcajadas. Todos los capítulos son presentados por un invitado especial (que suele ser un actor) y tiene además la participación de algún cantante o grupo que esté pegando en el momento. Este detalle lo hace muy interesante porque uno ve a las “estrellas” en otra faceta. Es así como grandes personajes han pasado por el show como por ejemplo: Scarlett Johansson (la llevaaaaaaa), Arcade Fire, Natalie Portman, Lindsay Lohan (la menospreciaba… hasta que salió de Hermione), Pearl Jam, Jack Black, Shakira, Kate Winslet, Mary Kate and Ashley Olsen ( pronúnciese a lo 3×3), Avril Lavigne (la rompió en el show de Dakotta), Jennifer Aniston, Andy Roddick, Britney Spears, Robert de Niro, Kirsten Dunst, Reese Whiterspoon, Aerosmith, Jackie Chan, R.E.M., Bowie, Bill Murray, Ben Stiller, Hanson, Bjork, Sylvester Stallone, el genio Jim Carrey, Nicole Kidman, Madonna, Sinead O’Connor (rompió la foto del papa en el programa… =S.. nos contó Jaime jajajaja), Sharon Stone, Jack Bauer (Kiefer Sutherland), Michael Jordan, Michael J. Fox, Debra Winger, Mel Gibson (y cual es Mil Gibson???), Queen, Jodie Foster y hasta el ahora muy recordado Pavarotti.

Y eso que es sólo por nombrar algunos! (y los que recuerdo). Demás que se me pasó alguien importante.

Lo mejor para mi es el Weekend Update (ahora con Amy Poehler y Seth Meyers), un breve noticiero hilarante. O los Digital Shorts que se han vuelto muy populares debido al fenómeno Youtube. No sé cuantos años llevo viendo SNL.

¡Sois libres!

Is There Life on Mars?

Hace poco conocí una de las más abominables creaciones de la raza humana: The Classic Project. Para los que no les suena (o no quieren recordarlo) The Classic Project es una colección de CDs (o DVDs para los multimedia) de música supuestamente “consagrada”. Lo que separa estos discos de cualquier otra recopilación musical es que cada disco trae alrededor de 120 canciones…. 120!!!!

No están en formato mp3 ni tampoco son del mundo mágico de Harry Potter… lo que sucede es que cada canción dura como 20 segundos. Comienza un tema y, justo cuando lo reconoces y dices: “ah! esta canción yo la conozco…” te la cambian y empieza otra! Es un proceso infinito de reconocimiento y desesperación.

Escuchar 10 o 20 minutos de esos discos es una verdadera pesadilla.

Pero también puede ser una experiencia vital de proporciones.

¿No es acaso la vida un vulgar Classic Project?

Siempre que creemos tener las riendas o estar en un momento de paz en nuestra existencia, pasa algo… algún evento inesperado que nos hace empezar de nuevo o cambiar nuestro punto de vista.

La vida es algo que nunca entendemos.. cada vez que la respuesta asoma su cabeza por el horizonte, el cielo se nubla y el mundo comienza a girar hacia otro lado.

No quiero ser pesimista… hablo de “cambios”, pueden ser buenos o malos. Depende de la persona y su circunstancia (y cuanto dinero tenga en su cuenta corriente).

Siento que estoy en uno de esos momentos de la vida.

Este semestre comencé con mi especialización: Injeniería Civil de Transporte. Una carrera entretenida, un poco solitaria (bien pocos alumnos) y eso sin contar que es la más desprestigiada de los últimos meses en nuestro país (¿les suena TranSantiago?). Estoy comenzando a caminar sobre un suelo nuevo, un nuevo mundo se presenta ante mis ojos. Un mundo hermoso… y desconocido.

Me siento viviendo en Marte… en otro planeta, en un lugar que esconde demasiadas sorpresas y que, afortunadamente, tengo tiempo de sobra para descubrir. Mi vida es una revelación de laberintos que, a diferencia del poema de Borges, yo sí exploraré.

Sin embargo chicos y chicas… esta es UNA manera de ver la vida. Existe una forma totalmente opuesta de afrontar el largometraje del cual somos protagonistas. Como me considero una persona solidaria y gentil compartiré con ustedes el otro lado de la moneda (además a nadie le gusta que lo dejen con la duda no?… es como cuando uno manda mails y no le responden… T_T ).

Muchas personas ven la vida como un círculo, un círculo inútil y fome… un telón monocromático en su escenografía. Piensan que todo es cíclico… que todos los días se levantan, van al trabajo o al estudio (previamente eligen el modo de transporte), trabajan o estudian, comen, siguen trabajando o estudiando, vuelven a casa, hacen la tarea (si es que tomaron hormigón) y se duermen. Todo el día se quejan con un “siempre lo mismo” y sueñan con que en algún momento el círculo se rompa y vivan una “experiencia” que cambie su destino.

Me imagino ustedes conocen a alguien así… siempre hay. Abundan.. son como una peste.

Sin embargo ser humano… yo te digo: la vida circular es la más fácil de abordar. Si vas caminando en un círculo basta con que te gires o perturbes un poquito y tu trayectoria cambiará.

Pero cuidado mortal!!!!!!!

Si giras hacia dentro irás directo al centro.. convergiendo a lo que tanto has rodeado toda tu vida.

Pero si giras hacia afuera… u_u’… pobre de tí.

Divergirás hasta el infinito… tu vida será un espiral sin sentido y te perderás en el inmenso espacio que nos cobija.

Decida usted.

Vivir a lo Classic Project o vivir en un círculo.

En cuanto a mí.. seguiré explorando mi nuevo planeta y me preguntaré todas las mañanas:

Is There Life on Mars?

PD: Videazo para hoy… me inspiré en él para escribir esto (es del mítico Yann Tiersen… todavía me arrepiento de no haber ido al concierto cuando estuvo por estas tierras…)

PPD: Disculpen mi blog-ausencia. Escribiré más seguido este semestre (ai jop).

PPPD: Se viene el concurso del Metro!!!!!!!